Lo más importante en resumen: Los cachorros exploran su mundo mordiendo — es un comportamiento normal, no agresión. Tu trabajo es enseñarles cuánta presión es aceptable.

Lo que empieza como unos adorables mordisquitos puede convertirse en un problema real a medida que tu cachorro crece. Morder durante el juego es completamente normal para los cachorros, pero cuanto más crecen, más duele. Aquí te contamos cómo enseñar la inhibición de la mordedura a tu perro.
Los cachorros usan la boca para explorar todo — como los bebés humanos que agarran y se llevan todo a la boca. No tienen manos, así que usan los dientes.
Los perros no tienen manos para agarrar cosas, por eso usan la boca.
En la camada, los cachorros aprenden de su madre y hermanos. Si un cachorro muerde demasiado fuerte, el otro perro gime y deja de jugar. Este feedback natural es la primera lección de inhibición de la mordedura. Cuando el cachorro viene a vivir contigo, es tu responsabilidad continuar esta educación.
Cuando tu cachorro muerda demasiado fuerte, emite un agudo "¡Ay!" y deja de jugar inmediatamente. Quédate completamente quieto e ignora al cachorro durante 10-20 segundos. Esto imita lo que hacen los compañeros de camada y enseña al cachorro que morder fuerte pone fin a la diversión.
Ten siempre un juguete para morder a mano. En el momento en que tu cachorro vaya a por tu mano, rediríjelo hacia el juguete. La consistencia es clave — todos los miembros del hogar deben seguir la misma regla.
Si el método del quejido no funciona, abandona la habitación calmadamente durante 30-60 segundos cuando ocurra el mordisco. Regresa solo cuando el cachorro esté tranquilo. Repite sistemáticamente hasta que el mensaje llegue.
Cada vez que tu cachorro juegue suavemente sin morder, elógialo inmediatamente con premios o caricias. El refuerzo positivo es el método más eficaz a largo plazo.
Comienza el entrenamiento de inhibición de la mordedura desde el primer día en casa. Cuanto más joven sea el cachorro, más fácil es establecer buenos hábitos. Los cachorros entre 8 y 16 semanas están en una ventana de aprendizaje óptima.
Con paciencia y consistencia, la mayoría de los cachorros aprenden la inhibición de la mordedura en pocas semanas.