¡Llega un nuevo cachorro a casa: adorable, juguetón y lleno de energía! Pero ¿cómo convertir a este pequeño torbellino en un compañero bien educado? Aquí encontrarás los consejos más importantes para el adiestramiento en casa, los comandos básicos y cómo construir un vínculo fuerte con tu peludo. ¡Arranca con buen pie!

Nunca es demasiado pronto para empezar a adiestrar. Los cachorros son especialmente receptivos y tienen muchas ganas de aprender desde pequeños. El adiestramiento abarca varias áreas. Estas son las más importantes:
Un nuevo cachorro trae mucha alegría y emoción a tu hogar, pero también una gran responsabilidad. Como nuevo dueño, debes saber que un adiestramiento exitoso requiere paciencia, constancia y mucho cariño.
No olvides que esta es una etapa clave para estrechar el vínculo entre los dos.
Adiestrar a un cachorro es fundamental por varias razones:
El adiestramiento le da seguridad a tu cachorro. Al aprender comandos básicos, podrás controlarlo mejor en situaciones potencialmente peligrosas. Por ejemplo, un comando como "quieto" puede evitar que tu perro cruce una calle con mucho tráfico. Una buena socialización ayuda al cachorro a adaptarse a distintos entornos, personas y animales. Esto es clave para prevenir miedos y conductas agresivas que pueden aparecer cuando los perros no han sido socializados correctamente.
El adiestramiento temprano ayuda a crear un vínculo fuerte entre tú y tu cachorro. A través del entrenamiento, tu cachorro aprende a confiar en ti y a hacerte caso, lo que refuerza la relación entre ambos. Un adiestramiento temprano y constante puede ayudar a prevenir o reducir problemas de comportamiento como ladridos excesivos, mordisqueo destructivo o agresividad.
Un perro bien adiestrado es mucho más fácil de integrar en el día a día, ya sea en casa, de visita donde amigos o en espacios públicos como parques y cafeterías. Al final, un buen adiestramiento se traduce en una mejor calidad de vida para el perro y su familia. Un perro bien educado puede moverse con libertad y seguridad, y sus dueños pueden disfrutar de su compañía sin preocupaciones ni frustraciones constantes.
En definitiva, adiestrar a un cachorro es una inversión en una amistad de por vida que te permite criar un perro responsable, feliz y equilibrado.
Los cachorros tienen poca capacidad de concentración. Por eso es mejor hacer varias sesiones cortas al día en vez de una sola larga. Entrena varias veces al día en bloques de unos 5 minutos. Que sea breve, sencillo y positivo: tiene que ser divertido. Así tu perro asimila mejor lo aprendido. Termina siempre con algo positivo.
No te olvides del refuerzo positivo
Las recompensas como premios, elogios, caricias o un tono de voz alegre son mucho más eficaces que el castigo. Fomentan el buen comportamiento y fortalecen el vínculo entre tú y tu cachorro.
Recompensa a tu cachorro cada vez que ejecute un comando correctamente, sobre todo las primeras veces que lo haga bien. Para fomentar buenos hábitos: recompénsalo también cuando muestre buen comportamiento por iniciativa propia, como quedarse tranquilo cuando llegan visitas.
Al recompensar así a tu cachorro, lo ayudas a crear una asociación positiva con el buen comportamiento y los comandos, lo que hace el adiestramiento más eficaz y refuerza el vínculo entre los dos.
Hay varios comandos básicos que tu cachorro debería aprender primero. Son lo bastante sencillos para que un cachorro los entienda y sientan las bases para una comunicación fluida y un comportamiento seguro durante toda su vida. Estos son los más importantes:
"Sentado": Suele ser el primer comando que se enseña a un cachorro. Es útil en muchas situaciones, como cuando quieres que tu cachorro se quede quieto mientras le preparas la comida.
"Quieto": Este comando es especialmente importante para la seguridad de tu cachorro. Puede enseñarle a detenerse ante una calle con tráfico, por ejemplo.
"Ven": Te permite llamar a tu cachorro de vuelta, algo muy útil en muchas situaciones. Es fundamental practicarlo en un área segura y cerrada hasta que tu cachorro lo obedezca de forma fiable.
"No" o "Déjalo": Sirve para frenar comportamientos no deseados, como cuando tu cachorro se pone a mordisquear tus zapatos.
"Abajo": Enseña a tu cachorro a tumbarse. Es especialmente útil para calmarlo o hacer que se quede en un sitio. En los siguientes artículos te mostramos cómo practicar cada comando básico con tu cachorro. ¡Échalos un vistazo!
Usa palabras simples como "sentado" o "abajo" y utiliza siempre las mismas palabras y el mismo tono para los comandos. Si tu perro se atasca, retrocede un paso o dos. Tu cachorro aprende a base de repetición. No hables demasiado durante el adiestramiento. Lo que importa es la señal verbal y la recompensa. Tampoco practiques demasiados comandos a la vez para no agobiar a tu cachorro. Si tu perro hace algo mal, sé firme pero sin gritar.
Ya sean comandos, horarios de comida o reglas de la casa: la constancia es fundamental. Si permites un comportamiento una vez y luego lo prohíbes, tu cachorro se hará un lío. A la hora de adiestrar, ten paciencia y usa siempre refuerzo positivo. Cada perro aprende a su ritmo. Tómate el adiestramiento como una oportunidad para estrechar lazos y pasarlo bien, no solo como un ejercicio de aprendizaje.
Recuerda que las sesiones deben ser cortas, ya que los cachorros tienen poca capacidad de atención, y no te olvides de premiarlo después de cada sesión exitosa.
Facilita la interacción social: es importante que tu cachorro aprenda a relacionarse con otros perros y personas. Organiza quedadas de juego con otros perros y asegúrate de que tu cachorro tenga muchas experiencias positivas con gente.
Sácalo a la calle pronto. Que conozca a otros perros y personas. Usa el transporte público para que se vaya acostumbrando desde pequeño. Apúntalo a clases para cachorros donde pueda socializar y aprender un montón de cosas nuevas.
Escuela de cachorros: ¿Sí o no? (¿Vale la pena el esfuerzo?)
Establecer límites es una parte fundamental del adiestramiento. Ayuda a tu cachorro a sentirse seguro y a entender qué se espera de él. Aquí van algunos consejos para poner límites: La constancia es la clave para establecer límites. Si quieres que tu cachorro cumpla una regla, tienes que ser coherente. Por ejemplo, si el sofá está prohibido, debe estar prohibido siempre, no solo a veces.
Usa comandos simples y claros para indicarle a tu cachorro lo que puede y lo que no puede hacer. Si hace algo que no debe, dile "no" con un tono firme pero amable.
Ahora vamos a ver consejos específicos de adiestramiento que puedes aplicar según las necesidades y los retos de tu perro.
Para muchos dueños de cachorros, el adiestramiento en casa o la inhibición de mordida pueden ser todo un reto. Pero tranquilo: con algo de práctica y paciencia, se superan sin problema. Cuando adiestres a tu cachorro, ten paciencia y usa siempre refuerzo positivo. Cada perro aprende a su ritmo, y es importante ver el adiestramiento como una oportunidad para crear lazos y pasarlo bien, no solo como un ejercicio.
Otro aspecto clave del adiestramiento es enseñar a tu cachorro a hacer sus necesidades fuera de casa. Los cachorros necesitan aprender dónde y cuándo pueden aliviarse. Esto suele requerir un horario fijo y mucha paciencia. El adiestramiento en casa suele ser uno de los mayores retos para los nuevos dueños. Crea un horario regular de comidas, juego y descanso. Esto ayuda a tu cachorro a establecer una rutina y a que tú puedas predecir mejor cuándo necesita salir. Cuando lo consiga, ¡no te olvides de felicitarlo!
Estos son los pasos que puedes seguir:
Establece un horario fijo: Los cachorros tienen un metabolismo rápido y necesitan salir a menudo. Por lo general, necesitan ir al baño después de comer, beber, jugar y dormir. Planifica salidas regulares, aproximadamente cada dos horas y siempre después de estas actividades.
Elige un lugar fijo como "baño" al aire libre: Lleva siempre a tu cachorro al mismo sitio para que asocie el olor y entienda que ahí es donde debe hacer sus necesidades.
Usa un comando: Elige un comando simple como "haz pipí" que tu cachorro pueda asociar con hacer sus necesidades. Dilo cuando notes que empieza a hacerlas.
Recompensa a tu cachorro: Cuando tu cachorro haga sus necesidades fuera, recompénsalo de inmediato con elogios, un premio o un ratito de juego. Así aprende que ha hecho lo correcto.
Ten paciencia con los accidentes: Los accidentes ocurren. Lo importante es tener paciencia y no castigar al cachorro, ya que eso solo lo confundirá o asustará. Limpia bien la zona del accidente para eliminar el olor y evitar que vuelva al mismo sitio.
Vigila a tu cachorro: Durante las primeras semanas y meses, es importante tener a tu cachorro bajo supervisión en interiores para que puedas detectar los accidentes a tiempo y sacarlo.
Prepárate para la noche: Los cachorros no aguantan mucho tiempo sin hacer pipí y es posible que necesiten salir por la noche. Puede que tengas que interrumpir tu sueño para sacarlo.
La inhibición de mordida es una parte importante del adiestramiento. Los cachorros suelen explorar el mundo con la boca y a veces pueden morder demasiado fuerte durante el juego o la exploración. Aquí van algunos consejos para enseñar a tu cachorro a ser más delicado:
Deja que juegue con otros perros: Los cachorros suelen aprender de otros perros a controlar la fuerza de su mordida. Si muerden demasiado fuerte, el otro perro dejará de jugar o se apartará, mostrándole a tu cachorro que se pasó.
Da una señal clara: Si tu cachorro muerde demasiado fuerte mientras juegan, suelta un "¡ay!" fuerte y exagerado. Luego para el juego unos segundos. Así tu cachorro entiende que mordió demasiado fuerte y que el juego se acaba cuando lo hace.
Practica "suave": Puedes enseñar a tu cachorro el comando "suave". Sostén un premio en la mano cerrada y solo déjale cogerlo cuando lama o huela con suavidad, no cuando muerda.
Redirige la mordida: Los cachorros tienen una necesidad natural de masticar, especialmente durante la dentición. Asegúrate de que tenga una buena variedad de juguetes para morder y así satisfacer esa necesidad.
Nada de juegos con manos y pies: No juegues moviendo rápidamente las manos o los pies delante de su cara. En su lugar, usa juguetes para jugar a tirar o a perseguir.
Premia el comportamiento suave: Cuando tu cachorro juegue con suavidad y no muerda, prémiale con elogios, un snack o más rato de juego. Aprender la inhibición de mordida lleva tiempo y paciencia. Cada cachorro es diferente, así que sé constante y positivo con el adiestramiento. Si el mordisqueo se convierte en un problema serio o tu cachorro muestra agresividad a pesar del entrenamiento, plantéate pedir ayuda a un adiestrador profesional.
Más información en este artículo: Inhibición de mordida: Cómo evitar que tu cachorro muerda
Puede haber muchas razones por las que un cachorro no quiere pasear con correa. Quizás tiene miedo, le agobia el nuevo entorno o simplemente no está acostumbrado a la correa. Aquí van algunos consejos para ayudarle:
Empieza poco a poco: El mundo exterior puede resultar abrumador para un cachorro. Empieza con paseos cortitos en un entorno tranquilo y ve aumentando la duración y el recorrido de forma gradual.
Hazlo positivo: Asocia los paseos con experiencias agradables. Premia a tu cachorro con elogios y snacks cuando camine bien con la correa. También puedes hacer coincidir el juego o la comida con los paseos para que los relacione con algo bueno.
Practica caminar con correa en casa: Antes de salir a la calle, practica caminar con correa en un ambiente conocido como tu casa o el jardín.
Usa el arnés adecuado: Algunos cachorros se sienten incómodos o agobiados con ciertos tipos de correas o arneses. Prueba distintas opciones hasta dar con la que más le guste a tu cachorro.
Ten paciencia y sé constante: Tu cachorro necesita tiempo para acostumbrarse a los paseos. No esperes que camine perfecto con correa desde el primer día. Celebra los pequeños avances y mantén la constancia. Recuerda que los paseos no solo sirven para que tu cachorro haga ejercicio, sino que también son una oportunidad estupenda para que explore nuevos entornos y viva nuevas experiencias. Con paciencia y buena actitud, conseguirás que los paseos se conviertan en uno de sus momentos favoritos.
¿Tu cachorro no quiere salir a pasear? (3 razones)
Quedarse solo es un reto para muchos cachorros, pero es una habilidad que necesitan aprender. Estos son los pasos para enseñar a tu cachorro a estar solo:
Crea un espacio seguro: Prepara un lugar donde tu cachorro se sienta seguro y cómodo. Puede ser una habitación con una barrera para bebés o un transportín grande con espacio suficiente para una zona de descanso, un cuenco de agua y juguetes.
Empieza con ausencias cortas: Sal de la habitación unos segundos cuando tu cachorro esté despierto y tranquilo. Vuelve antes de que se ponga nervioso o empiece a lloriquear. Así aprende que siempre vuelves.
Aumenta el tiempo poco a poco: Cuando tu cachorro tolere bien las ausencias cortas, ve alargando el tiempo progresivamente. Pasa de unos segundos a un minuto, luego dos, cinco, y así sucesivamente.
Distracción: Dale un juguete o un hueso para morder que lo mantenga entretenido mientras no estás. Hay muchos juguetes en el mercado que se rellenan con premios y están pensados para tener al perro ocupado.
Mantén la calma: Que tus idas y venidas sean discretas y sin drama. Si le das demasiada importancia al momento de irte, puedes aumentar su ansiedad.
Vete cuando esté entretenido: Intenta salir de la habitación cuando tu cachorro esté ocupado con algo, como mordisqueando un juguete o comiendo.
Ignora el lloriqueo (hasta cierto punto): Si tu cachorro empieza a lloriquear nada más irte, es importante no volver corriendo, porque aprenderá que llorar te hace volver. Eso sí, no abuses de este método, ya que el estrés prolongado puede ser perjudicial.
Refuerzo positivo: Si tu cachorro se queda tranquilo mientras no estás, prémialo con elogios o un snack.
Es importante recordar que cada animal es diferente y algunos necesitan más tiempo que otros para aprender a estar solos. Ten paciencia, sé constante y recuerda que es un gran cambio para tu cachorro. ¿Prefieres un enfoque más visual? Nuestra aplicación Hundeo ofrece tutoriales en vídeo paso a paso para ayudarte a enseñar a tu perro el comando sentado y mucho más. Descubre más sobre la aplicación Hundeo.
Cuando tu cachorro está cambiando los dientes, hay varias cosas que puedes hacer para ayudarle a pasar esta etapa:
Ofrécele juguetes para morder: Dale juguetes apropiados para masticar, diseñados específicamente para la dentición. Estos juguetes alivian las molestias de las encías y evitan que muerda objetos que no debe.
Usa juguetes o paños fríos: Mete juguetes o paños en la nevera o el congelador para enfriarlos. Morder algo frío ayuda a adormecer las encías y a calmar al cachorro.
Masajea las encías: Masajea suavemente las encías de tu cachorro con el dedo. Asegúrate de tener las manos limpias antes de meterlas en su boca.
Distracción y actividades: Ofrécele a tu cachorro muchas actividades y distracciones para que se olvide del dolor de la dentición. Juega con él, practica ejercicios de obediencia o busca actividades que centren su atención en algo positivo.
Evita el castigo: Castigar o regañar no funciona y puede empeorar el comportamiento de morder. Céntrate en fomentar que muerda objetos adecuados y redirige con suavidad cuando muerda algo que no debe.
Consulta al veterinario: Si tu cachorro está excesivamente inquieto durante la dentición o muestra signos de dolor o inflamación, lo mejor es acudir al veterinario. El veterinario puede examinarlo y, si es necesario, recomendar algún tratamiento o alivio para el dolor. Es importante saber que la fase de dentición pasa y tu cachorro acabará teniendo sus dientes definitivos. Mientras tanto, apóyalo y dale cariño durante este proceso.
La salud y la nutrición de tu cachorro son fundamentales para que crezca y se convierta en un perro sano y feliz. Las visitas regulares al veterinario son esenciales. Tu cachorro debe ir al veterinario con frecuencia para asegurarte de que tenga todas las vacunas al día y esté sano. El veterinario también te sugerirá un plan de desparasitación y te dará consejos sobre alimentación y adiestramiento.
Asegúrate de que tu cachorro haga suficiente ejercicio. Esto le ayuda a mantenerse sano y a gastar el exceso de energía. La cantidad y el tipo de ejercicio dependen de la edad, la raza y el estado de salud del cachorro. La higiene dental es importante para prevenir enfermedades de dientes y encías. Cepillar los dientes, los masticables dentales especiales y el pienso seco pueden ayudar a mantener la salud bucal de tu cachorro.
Cuidado dental del perro (7 consejos importantes de cuidado) Usa productos de prevención contra pulgas, garrapatas y gusanos del corazón según lo que recomiende tu veterinario.
No dejes que tu cachorro suba escaleras solo durante los primeros meses. Así te aseguras de que no haya consecuencias a largo plazo para sus articulaciones. Eso sí, acostúmbralo a las escaleras con el tiempo. Si lo cargas durante demasiado tiempo, puede desarrollar miedo a subirlas más adelante.
¿Pueden los cachorros subir escaleras?
Para la alimentación de tu cachorro, elige un pienso de alta calidad especialmente formulado para cachorros. Debe contener cantidades equilibradas de proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales. Alimenta a tu cachorro varias veces al día. Los cachorros tienen el estómago pequeño y necesitan más tomas que los perros adultos. Tu veterinario puede ayudarte a establecer un horario de comidas adecuado.
Evita ciertos alimentos. Algunos pueden ser tóxicos para los perros: chocolate, cebolla, ajo, uvas, pasas, alcohol, cafeína y ciertos edulcorantes artificiales (como el xilitol). Nunca le des estos alimentos a tu cachorro. Mantén a tu cachorro en su peso ideal. La obesidad puede provocar problemas de salud como enfermedades cardíacas, diabetes y problemas articulares. Asegúrate de que reciba la cantidad adecuada de comida y no engorde de más.
La salud y la alimentación de tu cachorro son una responsabilidad continua que requiere atención y dedicación. Pero con los cuidados adecuados y un estilo de vida saludable, puedes ayudar a tu cachorro a vivir una vida larga, sana y feliz.
Jugar con tu cachorro no solo es divertido: también favorece su desarrollo físico, mental y social. Aquí tienes algunos juegos que puedes probar:
1. Evita el sobreesfuerzo: Los cachorros tienen mucha energía pero también necesitan mucho descanso. Asegúrate de que las sesiones de juego sean cortas y de que tu cachorro tenga tiempo suficiente para descansar después.
2. Seguridad: Comprueba que todos los juguetes sean seguros y lo bastante grandes para evitar atragantamientos o lesiones. Juega en un entorno seguro, lejos de objetos peligrosos o sitios altos desde los que tu cachorro pueda caerse.
3. Respeta las reglas: Establece normas para el juego y mantenlas. Por ejemplo, si tu cachorro empieza a morderte la mano en vez del juguete durante el tira y afloja, el juego se acaba de inmediato.
4. Aprovecha para adiestrar: Usa el tiempo de juego para enseñar nuevos comandos o repasar los que ya conoce.
5. Refuerzo positivo: No te olvides de elogiar y premiar a tu cachorro durante el juego, especialmente cuando siga las reglas y muestre el comportamiento deseado. Recuerda que el objetivo del juego es pasarlo bien y aprender. Debe ser una experiencia positiva tanto para ti como para tu cachorro.
Juegos de cachorros: ¡Divertíos juntos!
Hay varias reglas básicas que resultan muy útiles a la hora de criar un cachorro. Pueden servirte de guía para una convivencia segura y armoniosa.
Si esperas cierto comportamiento de tu cachorro, tienes que ser constante. Esto significa usar siempre los mismos comandos y aplicar recompensas o correcciones de forma uniforme. La constancia ayuda a tu cachorro a entender qué se espera de él.
Refuerza siempre el buen comportamiento de forma positiva, ya sea con elogios, caricias o premios. Así es más probable que el comportamiento deseado se repita.
Los cachorros no aprenden de la noche a la mañana. Habrá retrocesos y algunas cosas llevarán más tiempo que otras. Ten paciencia y celebra cada pequeño avance.
Los cachorros deben socializarse pronto y de forma segura. Esto significa familiarizarlos con distintas personas, perros, lugares y situaciones. Así previenes miedos y agresividad en el futuro.
El castigo físico es contraproducente y puede generar miedo y agresividad. En su lugar, ignora el comportamiento no deseado o corrige a tu cachorro con voz tranquila y firme.
Tu cachorro debe saber qué puede hacer y qué no. Por ejemplo, si puede subirse al sofá, a qué habitaciones puede entrar, etc.
Asegúrate de que tu cachorro haga suficiente ejercicio y tenga estimulación mental. Esto puede ser a través de juegos, adiestramiento, paseos o juguetes.
¡La práctica hace al maestro! Las sesiones de adiestramiento cortas y diarias son más eficaces que las largas y esporádicas.
Los cachorros son animales sociales y pueden desarrollar ansiedad si pasan demasiado tiempo solos. Intenta aumentar gradualmente el tiempo que pasan solos para prevenir la ansiedad por separación.
Una buena salud es la base de un adiestramiento feliz y exitoso. Asegúrate de que tu cachorro reciba todas las vacunas y revisiones necesarias y siga una dieta equilibrada.
Los fundamentos incluyen enseñar reglas claras y entender el lenguaje corporal de tu cachorro. Es importante sentar las bases del adiestramiento durante los primeros meses de vida.
Lo más importante es tener paciencia y ser constante. Usa refuerzo positivo para enseñar a tu cachorro el comportamiento deseado y mantenerlo motivado.
Lo ideal es empezar a prepararse incluso antes de que el cachorro llegue a casa. Cuando tu perrito viene contigo con 8 semanas de edad, es importante darle reglas claras y estructura desde el primer día.
El adiestramiento es un proceso continuo que se extiende durante los primeros meses y más allá. Cuanto antes empieces y más constante seas, menos problemas tendrás con tu perro en el futuro.
Haz sesiones cortitas de unos pocos minutos cada vez. Así tu cachorro aprende y asimila cosas nuevas sin sentirse agobiado.
No le des comida ni premios de la mesa ni durante las comidas. Pedir comida se refuerza cuando de vez en cuando el cachorro recibe algo. Deja claro a toda tu familia o compañeros de piso que tampoco deben darle nada de la mesa. Mantén un horario de comidas regular para tu cachorro. Así recibe sus comidas a horas fijas y no espera conseguir comida extra pidiendo. Ignora por completo el comportamiento de pedir. No le prestes atención, ni caricias ni reconocimiento verbal cuando lo haga. Aunque cueste, es importante mantenerse firme. Designa una zona de comida específica para tu cachorro, como un comedero o un rincón de la cocina. Enséñale que la comida solo está disponible en ese lugar y que no necesita buscarla en otro sitio. Ofrécele a tu cachorro una alternativa al pedir. Dale un juguete o un hueso para morder cuando tú estés comiendo, para distraerlo y mantenerlo ocupado. Entrena a tu cachorro con comandos básicos como "sentado" o "abajo". Cuando los domine, puedes pedirle que se siente o vaya a su sitio durante las comidas.
Sí, incluso un perro que se porta bien necesita adiestramiento. Esto asegura que se estimulen sus capacidades mentales y físicas y que haga la actividad adecuada. El adiestramiento también es una oportunidad ideal para fortalecer vuestra relación y confianza mutua.
Para enseñar a tu cachorro a estar solo, debes acostumbrarlo de forma gradual. Empieza con ausencias cortas y ve aumentando el tiempo poco a poco, dándole reglas claras para que se sienta seguro.
Sí y no. Algunas razas son conocidas por su alta energía o independencia y necesitan más adiestramiento y atención que otras. Del mismo modo, los perros, igual que las personas, tienen personalidades y ritmos de aprendizaje diferentes. Aun así, los comandos básicos son la base de una buena convivencia y todo perro debería dominarlos.
El lenguaje corporal de tu cachorro es un aspecto clave del adiestramiento. Presta atención a sus señales para entender cómo se siente. Esto te ayudará a responder mejor a sus necesidades y a evitar malentendidos.
Sí, es recomendable corregir este comportamiento. Saltar puede resultar molesto para algunas personas e incluso peligroso en ciertas situaciones, sobre todo a medida que tu cachorro crece y se hace más grande y fuerte. Si tu cachorro intenta saltarte encima, ignóralo por completo. Date la vuelta, no lo mires y no le prestes ninguna atención, ni verbal ni física. En su lugar, enséñale un saludo alternativo. Por ejemplo, que se siente o mantenga las cuatro patas en el suelo para recibir atención. Cuando tu cachorro se siente o se quede tranquilo en vez de saltar, recompénsalo con elogios, caricias o un premio. El refuerzo positivo del comportamiento deseado ayuda a consolidarlo.
La socialización es una parte fundamental del adiestramiento. Tu cachorro debe tener contacto con personas desconocidas, otros perros y distintos entornos desde pequeño para convertirse en un perro seguro de sí mismo.
Puedes acostumbrarlo llevándolo a entornos seguros y controlados, como grupos de juego para cachorros. Allí puede aprender a relacionarse con otros perros y desarrollar habilidades sociales.
La etapa de cachorro es un momento emocionante y desafiante, lleno de crecimiento y aprendizaje. Con un adiestramiento bien planificado, puedes ayudar a tu cachorro a convertirse en un perro sano, feliz y bien educado. Los pilares del adiestramiento son la constancia, la paciencia y comprender las necesidades de tu cachorro. Es importante enseñarle comandos sencillos, acostumbrarlo a la correa, practicar el adiestramiento en casa y trabajar la inhibición de mordida.
No olvides que el adiestramiento también debe ser divertido. Los juegos son una forma estupenda de fortalecer el vínculo con tu cachorro, desarrollar sus habilidades y, de paso, gastar su energía. Una alimentación adecuada y las visitas regulares al veterinario también son clave para su salud. Adiestrar a tu cachorro puede parecer abrumador al principio, pero con las estrategias adecuadas y una actitud positiva, puedes superar cualquier reto.
Recuerda que cada perro es único: lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. La clave está en conocer a tu cachorro, entender sus necesidades y darle mucho amor y cariño. Es un camino que merecerá la pena para los dos.