- Los perros no pueden sudar, solo se refrescan jadeando y por las almohadillas de las patas
- Paseos en verano: por la mañana antes de las 9, por la tarde después de las 19
- Prueba del asfalto: dorso de la mano 5 segundos en el suelo, demasiado caliente para ti = demasiado caliente para las patas del perro
- Nunca lo dejes en el auto (30°C fuera = más de 50°C dentro del auto tras 30 minutos)
- Síntomas del golpe de calor: jadeo intenso, encías rojas, tambaleo, vómitos
- Más vulnerables: perros de hocico corto, mayores y con sobrepeso
10 medidas para los días de calor
1. Cambiar el horario de los paseos
Pasea en las horas más frescas de la mañana o la tarde. En verano, el asfalto y las aceras alcanzan hasta los 60°C. Regla práctica: apoya el dorso de la mano 5 segundos en el suelo. Si está demasiado caliente para ti, también lo está para las patas del perro. Alternativa: elige caminos de hierba y de bosque.
2. Nunca dejarlo en el auto
Con 30°C de temperatura exterior, la temperatura interior de un auto cerrado sube a 40°C en 10 minutos y a más de 50°C en 30 minutos. También con las ventanillas algo abiertas o a la sombra. Un perro solo sobrevive a esas temperaturas unos pocos minutos. Ninguna compra ni ninguna cita justifica ese riesgo.
3. Espacios frescos en casa
Antes de salir de casa: oscurece la habitación (cortinas, persianas) y enciende el ventilador. Si la tienes: deja funcionando el aire acondicionado. Una manta refrescante aporta enfriamiento adicional. Los suelos de baldosa y de piedra son frescos por naturaleza, y muchos perros buscan esos lugares por instinto.
4. Sombra y agua fresca
Al aire libre: siempre acceso a sombra y agua fresca. La sombra bajo los árboles es mejor que bajo una sombrilla (circulación del aire). Las casetas para perros son peligrosas en verano, porque el aire se estanca dentro como en un auto. Cambia el agua varias veces al día, los cubitos de hielo la mantienen fría por más tiempo.
5. Agua para refrescarse
Mojar las patas y la barriga refresca al perro desde fuera. Al rociarlo, empieza siempre por las patas y ve subiendo poco a poco (nunca eches agua fría directa sobre la cabeza). Una piscina inflable en el jardín, un aspersor o un arroyo poco profundo son ideales para refrescarse.
6. Ir a nadar
Lagos, ríos o piscinas para perros ofrecen el mejor refresco. Fíjate en la calidad del agua (sin algas verdeazuladas, sin corrientes fuertes). Tras nadar en agua salada o en lagos: enjuaga el pelaje con agua limpia. Más sobre esto: Cómo enseñar a nadar a un perro
7. Snacks congelados
Congela yogur, requesón o paté de hígado en moldes de cubitos de hielo. Rellena un Kong con golosinas y congélalo. Ofrece sandía (sin pepitas) en trozos. Estos snacks refrescan desde dentro y a la vez entretienen. Nada de helado con azúcar o chocolate (la teobromina es tóxica para los perros).
8. Adaptar la comida
Con el calor, la mayoría de los perros tiene menos apetito. En lugar de una comida grande: varias porciones pequeñas repartidas a lo largo del día. Eso alivia la circulación. Ten más agua de lo habitual y, si hace falta, añade agua a la comida.
9. Cuidado del pelaje en verano
Cepíllalo con regularidad y elimina los nudos. No lo rapes al ras. El pelaje protege del frío y de la radiación UV y el calor. En razas de pelo largo, el veterinario o el peluquero canino pueden aconsejarte si un corte de verano moderado tiene sentido.
10. Protección contra parásitos
En verano, las garrapatas, las pulgas y los mosquitos están en plena temporada. Aplica con regularidad antiparasitarios contra garrapatas y pulgas. Si viajas a la zona mediterránea: protección contra los flebótomos (transmisión de la leishmaniosis). Visita al veterinario en primavera y comenta la protección antiparasitaria.
Reconocer el golpe de calor y primeros auxilios
Síntomas de un golpe de calor: Jadeo intenso e incontrolable. Encías rojas o rojo oscuro. Latidos acelerados. Tambaleo, debilidad, desorientación. Vómitos o diarrea. Pérdida del conocimiento.
Primeros auxilios: Llévalo de inmediato a la sombra. Ofrécele agua (sin forzarlo). Refresca las patas, las piernas y la barriga con agua tibia (no helada). Coloca una toalla húmeda en la nuca. Acude enseguida al veterinario. Un golpe de calor puede ser mortal incluso tras una aparente recuperación.
Más vulnerables: Razas de hocico corto (pug, bulldog, bóxer), perros mayores, perros con sobrepeso, perros con enfermedades cardíacas o respiratorias, perros de pelaje denso (husky, San Bernardo).
En la playa y en el lago
Playa. En verano, la arena puede calentarse tanto como el asfalto. Pruébala antes de pisarla. Ten agua fresca lista antes de soltar al perro de la correa (de lo contrario beberá agua salada). Tras el baño: enjuaga el pelaje a fondo con agua limpia (la sal y la arena resecan la piel).
Lagos y ríos. Atención a las corrientes. Las aguas estancadas pueden desarrollar algas verdeazuladas con el calor (tóxicas). Si el perro vomita o tiene diarrea después de nadar: acude de inmediato al veterinario.
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Pregunta 1 de 3¿A partir de qué temperatura exterior se vuelve peligroso para los perros?
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