- La gestación en la perra dura de media 63 días
- Primeros signos: cambios de comportamiento, pezones más grandes, necesidad de descanso
- La ecografía a partir del día 25 confirma el diagnóstico
- Prepara la paridera a partir del día 40 y cambia la comida a partir de la semana 5
- Ten a mano el número del veterinario: pueden surgir complicaciones en cualquier momento
¿Cuánto dura el celo de una perra?
El momento de la madurez sexual depende de la raza: en razas pequeñas antes (desde los 6 meses) y en razas grandes más tarde (hasta los 18 meses). La madurez sexual no significa todavía que la perra esté lista para una gestación: los canales del parto aún no están del todo desarrollados en las primeras fases del celo.
Por lo general, una perra entra en celo cada seis meses. Durante el celo, la vulva se irriga más y segrega un líquido sanguinolento. Unos dos días antes de la ovulación, la perra está lista para la monta.
En la fase de ovulación propiamente dicha, el flujo vaginal se vuelve más claro y mucoso: eso facilita la cubrición. Al mismo tiempo sube el nivel de progesterona, que prepara el cuerpo para la gestación.
Reconocer los signos de una gestación
Muchas personas notan la gestación primero por pequeños cambios de comportamiento, antes incluso de que la barriga se agrande de forma visible. Los signos varían según la fase.
Fase inicial: semana 1 a 3
En las primeras tres semanas apenas se aprecia nada por fuera. La perra duerme más que de costumbre, se retira con más frecuencia y se muestra más tranquila. El apetito fluctúa: algunas perras comen al principio algo menos, mientras que otras ya muestran más hambre desde ahora.
Algunas perras presentan náuseas en la fase inicial, parecido a lo que ocurre en las personas en el primer trimestre. Es normal y suele pasar tras una o dos semanas. Si la perra no come en absoluto o vomita, vale la pena hacer una breve llamada al veterinario.
Fase intermedia: semana 4 a 5
A partir de la cuarta semana aparecen los primeros signos físicos. Los pezones se agrandan y adquieren un tono rosa a rosa oscuro. Alrededor de los pezones puede caerse el pelo. A partir del día 30 sale por la vagina un moco transparente o blanquecino.
A partir de la semana 5 empieza el aumento de peso visible. En este momento el veterinario puede palpar las vesículas fetales, si el momento de la exploración es favorable.
Fase final: a partir de la semana 6
Ahora la gestación es claramente visible incluso para personas sin experiencia. La barriga está notablemente redondeada y las mamas siguen hinchándose. El apetito aumenta de forma perceptible. Muchas perras empiezan en esta fase con la conducta de hacer nido: escarban, arrastran mantas de un lado a otro o buscan rincones tranquilos.
¿Cómo reconoce el veterinario una gestación?
Hay cuatro métodos disponibles, cada uno con su propia ventana de tiempo y su propia fiabilidad.
Palpación
El veterinario puede palpar las vesículas fetales a través de la pared abdominal entre los días 21 y 30. Este periodo es estrecho: antes del día 21 las vesículas son demasiado pequeñas y, después del día 30, se llenan tanto que cuesta más distinguirlas. El método depende mucho de la experiencia del veterinario y de la constitución de la perra.
Ecografía
La ecografía es el método más habitual. A partir del día 18 pueden verse los primeros latidos del corazón, y el diagnóstico se vuelve seguro y fiable a partir del día 25. La ecografía muestra el número de vesículas fetales y comprueba la actividad cardíaca de los embriones, pero no indica el número exacto de cachorros.
Radiografía
Solo a partir del día 45 los huesos del esqueleto de los cachorros están del todo calcificados y son visibles en una radiografía. Por eso la radiografía es el único método con el que se puede determinar el número exacto de cachorros. Esta información es importante: quien asiste el parto necesita saber si todos los cachorros han salido del útero.
Test de relaxina
La hormona relaxina se produce exclusivamente durante una gestación real. A partir del día 24 tras la fecundación es posible un resultado positivo. El test de relaxina es el único método que distingue de forma fiable entre gestación real y pseudogestación.
¿Cuánto dura la gestación?
La duración de la gestación es de 61 a 65 días, según el momento de la ovulación. Como los espermatozoides pueden sobrevivir de 6 a 10 días en el útero, la duración varía según el momento de la cubrición. Una monta temprana puede prolongar la gestación hasta 72 días. La fecha prevista del parto se sitúa, en un curso normal, en torno al día 63 después de la cubrición.
La gestación semana a semana
Semana 1 a 2
Tiene lugar la fecundación, pero la perra todavía no muestra síntomas. Los óvulos se fecundan y migran en dirección al útero. Nada apunta por fuera a un cambio.
Semana 3
Los embriones se implantan. La perra se vuelve más tranquila y duerme más. Algunas muestran ligeras náuseas o comen de forma irregular. En esta fase el test de relaxina todavía es demasiado temprano.
Semana 4
Empieza el desarrollo de órganos: corazón, ojos, canal vertebral. A partir del día 24 es posible el test de relaxina y a partir del día 25, la ecografía. Los pezones se agrandan y oscurecen. Puede aparecer un flujo de moco lechoso.
Semana 5
La barriga empieza a abombarse. Ahora la perra necesita más energía: a partir de esta semana, pasa de forma gradual a pienso para cachorros. Los cachorros son reconocibles en una ecografía como pequeños seres y se ven sus movimientos.
Semana 6
Los movimientos del cuerpo de los cachorros se vuelven perceptibles. Las mamas se agrandan notablemente y la perra bebe más. La actividad disminuye. Acorta los paseos, pero ofrécelos varias veces al día.
Semana 7
La barriga es muy grande y la perra se mueve con pesadez. Comienza la conducta de hacer nido. Coloca ya la paridera y deja que se acostumbre a ella. A partir del día 45 es posible la radiografía para determinar el número de cachorros.
Semana 8
Los cachorros adoptan la posición de parto. Se forma el calostro en los pezones. Empieza la medición diaria de la temperatura corporal. Una bajada de temperatura por debajo de 37 °C indica que el parto comenzará en 12–24 horas.
Semana 9: el parto
Comienzan las contracciones. La perra está inquieta, jadea y escarba. Un flujo vaginal claro indica que el primer cachorro está en camino. En los siguientes 20–30 minutos debería llegar.
Alimentación durante la gestación
La alimentación correcta es una de las preguntas más frecuentes que los veterinarios escuchan de quienes van a tener cachorros. La buena noticia: hasta la quinta semana cambia poco.
Semana 1 a 5: pienso de mantenimiento normal
En las primeras cuatro o cinco semanas la cantidad de comida se mantiene igual. La necesidad de energía apenas sube en esta fase y, en cambio, un exceso de comida puede perjudicar la salud de la perra. Un pienso de buena calidad, que hasta ahora ha sentado bien, es la mejor opción.
A partir de la semana 5: cambio gradual
A partir de la quinta semana la necesidad de energía sube entre un 30 y un 50 %. Las perras pequeñas con pocos cachorros necesitan alrededor de un 30 % más y las grandes con muchos cachorros, hasta un 50 % más. Tiene sentido cambiar a un pienso para cachorros apto para perras gestantes y lactantes: contiene más proteína y una mayor densidad energética.
Reparte las comidas en dos o tres porciones más pequeñas. En las últimas dos semanas los cachorros desplazan tanto el estómago que se toleran mejor porciones más frecuentes y pequeñas que una sola comida grande.
Última semana y día del parto
En la última semana antes del parto la perra suele comer poco o nada. El mismo día del parto a menudo rechaza la comida por completo. Es normal y no hay motivo de preocupación.
Lactancia: aproximadamente el doble o el triple de la necesidad normal
Durante la fase de amamantamiento la necesidad de energía es la más alta. Por cada cachorro sube alrededor de un 25 %. Con una camada de seis cachorros eso supone aproximadamente entre el doble y el triple de la cantidad normal de comida. En cuanto los cachorros comen alimento complementario, reduce poco a poco la ración de la madre.
Calcio: por favor, no suplementes
Un error frecuente es dar calcio adicional durante la gestación. Suena razonable, pero puede provocar lo contrario: demasiado calcio durante la gestación aumenta el riesgo de eclampsia (parálisis puerperal) tras el parto. Esto se debe a que, con un aporte de calcio constantemente alto, el cuerpo reduce su propia regulación del calcio. Renuncia a los suplementos de calcio durante la gestación, salvo que el veterinario los recomiende expresamente.
Lo que puedes hacer
Mantener la calma
El parto es un momento sumamente estresante para la perra: la inquietud añadida de las personas de referencia la sobrecarga todavía más. Durante el parto interviene lo menos posible, pero quédate cerca: para poder actuar de inmediato en caso de complicaciones.
Preparar la paridera
A partir del día 40, prepara una paridera: una caja de cartón o de madera. Lo bastante grande para la perra y los cachorros, con espacio libre para la madre. Lo bastante alta para que los cachorros no puedan escaparse. Un lugar tranquilo y cálido, sin corrientes de aire. En la primera semana los cachorros necesitan una temperatura ambiente de 28–32 °C.
Coloca la cama de la perra dentro de la caja o al lado. Algunos juguetes ayudan a que acepte la caja como un lugar seguro. Ten a mano sábanas, fundas o toallas para el parto.
Cambio de alimentación
En las primeras 5 semanas de gestación se puede dar comida normal. A partir de la 5.ª semana, cambia a comida para perras gestantes y lactantes.
Regla práctica para la dosis:
- Perras pequeñas con pocos cachorros: aumenta el aporte de energía un 30 %
- Perras grandes: aumenta el aporte de energía hasta un 50 %
Da la comida dos o tres veces al día y siempre con suficiente agua para beber. En la última semana antes del parto y el mismo día del parto la perra puede comer poco o nada: es normal.
Durante la fase de amamantamiento: por cada cachorro, aumenta la necesidad de energía un 25 %. En cuanto los cachorros comen alimento complementario, reduce poco a poco la ración de la madre.
Documentar la temperatura
A partir del primer tercio, mide la temperatura por vía rectal: lo ideal es anotarla a diario en un diario. Así se detectan a tiempo los cambios. El veterinario te muestra la técnica de medición correcta.
Documenta lo siguiente: temperatura corporal, fecha del parto, inicio de las contracciones, horas de nacimiento de cada cachorro, número, sexo y peso de los cachorros, temperatura ambiente. Para distinguir a los cachorros al principio, átales una cintita con nombres o números.
Las 5 fases en resumen
Poco antes del parto
De diez a seis días antes de la fecha del parto, mide a diario la temperatura corporal. Normal: 37–38 °C. Poco antes del parto baja a 36,5–37 °C.
Otros signos de un parto inminente:
- Orinar con frecuencia
- Lamerse la vulva
- Conducta de hacer nido
- Falta de apetito
- Inquietud, temblores o jadeo
- Escarbar en el suelo o en la cama del perro
El parto
Las contracciones son claramente reconocibles: la perra segrega un flujo claro. En los siguientes 20–30 minutos debería llegar el primer cachorro. Entre un cachorro y otro suelen pasar 20 minutos, aunque también puede durar más de una hora. Si la fase de descanso dura más de dos horas, contacta de inmediato con el veterinario.
La perra corta ella misma el cordón umbilical, libera a los cachorros de la membrana fetal y los lame: con ello se estimula la respiración. Tras cada cachorro llega una placenta. Por lo general la perra se la come, ya que contiene muchas proteínas y nutrientes.
Después del parto
La perra se limpia primero, luego se tumba de lado y estira las patas. Los cachorros toman el calostro: la primera leche. Contiene el 95 % de los anticuerpos para el sistema inmunitario de los cachorros, estimula la primera deposición y es amarillenta y algo más pegajosa que la leche materna posterior.
Complicaciones: ¿cuándo ir de inmediato al veterinario?
La mayoría de los partos transcurren sin complicaciones. Aun así, puede ocurrir que sea necesaria ayuda médica. Las siguientes situaciones requieren una llamada inmediata:
- Flujo vaginal verde antes de que haya nacido el primer cachorro
- Flujo de olor desagradable en cualquier momento
- La perra empuja activamente más de 20–30 minutos sin que llegue ningún cachorro
- Tras el nacimiento de un cachorro, el siguiente no llega en un plazo de dos horas
- Fiebre por encima de 39,5 °C tras el parto
- La perra está apática, no puede levantarse o tiembla con fuerza
- Convulsiones o espasmos musculares (posible eclampsia)
¿Qué es la eclampsia?
La eclampsia es una urgencia por falta de calcio que aparece sobre todo en las primeras tres semanas de la lactancia. La perra muestra convulsiones, temblores, rigidez o pérdida de conciencia. La causa es una pérdida demasiado rápida de calcio a través de la leche. Sin tratamiento inmediato del veterinario, la eclampsia puede ser mortal.
Cesárea: ¿cuándo es necesaria?
En ciertas razas la cesárea se planifica ya de antemano: los bulldogs, los carlinos y otras razas braquicéfalas tienen a menudo una cabeza tan grande que un parto natural es anatómicamente difícil o imposible. Además, se vuelve necesaria cuando las contracciones no llevan a un parto durante dos horas o cuando un cachorro se queda atascado en el canal del parto. Solo el veterinario establece la indicación.
Ten a mano el número de teléfono del veterinario
Las perras suelen sacar adelante el parto solas y sin problemas: pero pueden surgir complicaciones. Ten a mano el número de urgencias del veterinario (también para las noches).
Pseudogestación: cuando el cuerpo simula una gestación
De cuatro a nueve semanas después de un celo, las perras no gestantes pueden desarrollar una pseudogestación. El fenómeno es más frecuente de lo que muchas personas creen.
¿Qué pasa en el cuerpo?
Tras el final del celo, el nivel de progesterona cae rápidamente. En algunas perras el cuerpo registra esa caída como un "parto" y eleva el nivel de prolactina. La prolactina estimula las glándulas mamarias. Resultado: producción de leche sin cachorros.
¿Qué síntomas muestra la perra?
- Formación de leche en los pezones
- Conducta de hacer nido (arrastrar juguetes, mantas, zapatos)
- Comportamiento maternal con juguetes u otros objetos
- Inquietud, cambios en el apetito
- En casos raros, agresividad hacia otros animales o personas que se acercan al "nido"
¿Qué ayuda?
La mayoría de las pseudogestaciones se resuelven solas en dos o tres semanas. Retira los juguetes a los que la perra hace de "madre": así no se prolonga el comportamiento innecesariamente. Distraerla con paseos y actividad ayuda. No apliques la privación de comida que recomiendan algunos libros: provoca un estrés innecesario.
Ve al veterinario si los síntomas duran más de tres semanas, si la perra muestra molestias físicas (mastitis, fiebre) o si la agresividad se convierte en un problema. El veterinario puede acortar el comportamiento con hormonas u otros medios. El test de relaxina aclara rápidamente si se trata de una gestación real o de una pseudogestación.
Los cachorros en las primeras ocho semanas
Semana 1 y 2: la madre se encarga de todo
En las dos primeras semanas los cachorros son ciegos y sordos. Duermen y maman alternándose. La madre los calienta, los limpia y estimula la digestión lamiéndolos. La persona solo observa, comprueba a diario el peso y se asegura de que todos los cachorros mamen.
Aumento de peso normal: duplicarse en los primeros diez días. Un cachorro que no gana peso o que queda apartado necesita atención de inmediato.
Semana 3 y 4: se abren ojos y oídos
Entre los días 10 y 14 se abren los ojos y, hacia el día 18, los oídos. Los cachorros empiezan con sus primeros intentos de caminar. A partir de la semana 4 se puede ofrecer alimento complementario: pienso para cachorros bien remojado o una papilla especial. La leche materna sigue siendo la principal fuente de alimento.
Semana 5 y 6: empieza la socialización
La ventana de tiempo más importante para la futura sociabilidad: ahora los cachorros se acostumbran a las personas, a otros perros y a los ruidos. Las experiencias positivas en esta fase tienen efecto toda la vida. Un contacto regular y suave con distintas personas es ahora más valioso que cualquier educación posterior.
Semana 7 y 8: preparación para la entrega
Los cachorros ya comen por sí mismos. La madre pone límites al amamantar y los desteta de forma natural. A las ocho semanas todos los cachorros deberían estar revisados por el veterinario, vacunados y desparasitados. La educación del cachorro empieza desde el primer día en la nueva familia.
Evitar una gestación
Quien no quiere cachorros tiene varias opciones.
Esterilización
El método más seguro y duradero. En las perras, el veterinario recomienda el momento adecuado según la raza y el grado de desarrollo. Ventajas: ningún riesgo de gestación no deseada y, a menudo, también un riesgo reducido de ciertos tumores y enfermedades uterinas.
Anticoncepción hormonal
Un tratamiento hormonal (preparados de progesterona) puede impedir la llegada del celo o suprimir la disposición a la monta. Por un mayor riesgo de enfermedades uterinas, solo se recomienda en casos excepcionales. Si acaso, únicamente bajo supervisión veterinaria.
Tratamiento de urgencia tras la monta
Si la perra ha tenido contacto no deseado con un macho, el veterinario puede iniciar en pocos días un tratamiento que impide la implantación de los embriones. Esta opción es sensible al tiempo y está disponible exclusivamente en el veterinario.
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Pregunta 1 de 3¿Cuánto dura la gestación en una perra?
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