- 4 causas frecuentes de cojera en el perro
- Puede ser inofensiva (agujetas) o grave (rotura de ligamentos, artrosis)
- Si la cojera persiste, acude sin falta al veterinario
Cojear es siempre un síntoma: nunca una enfermedad en sí misma. La causa determina el tratamiento. Algunas lesiones desaparecen en cuestión de horas con reposo, otras necesitan diagnóstico y tratamiento veterinario.
Paso 1: Reconocer las señales
Cuando un perro arrastra una pata, camina muy rígido o evita levantarse, hay un motivo detrás. Otras señales:
- Dificultad para apoyar una pata
- Calambres musculares en el muslo o en la pata trasera
- Movimientos menos ágiles que antes
- Encoge especialmente una pata al caminar
- Camina a tres patas (descarga una pata delantera, de puntillas)
- Mantiene una pata levantada hacia un lado
- Articulaciones o músculos hinchados
- Músculos duros como una tabla en la pata y el bajo vientre
- Al sentarse o tumbarse estira una pata en lugar de recogerla
- Irritabilidad o agresividad como señal de dolor
Algunos perros disimulan bien sus lesiones y solo cojean cuando no los observan.
Paso 2: 4 causas
1. Fase de crecimiento o edad
La cojera ocasional durante la fase de crecimiento se explica por los estirones. En los perros mayores, las causas frecuentes son las enfermedades articulares degenerativas (artrosis), el desgaste del cartílago o los problemas de columna.
2. Sobreesfuerzo deportivo o lesión
Los tirones, las agujetas y las inflamaciones de las bolsas serosas o de los tendones surgen por un esfuerzo poco habitual: por ejemplo, por una salida en bicicleta demasiado larga. Los perros pueden torcerse una pata, hacerse un esguince o, en los casos graves, desgarrar parcial o completamente un ligamento cruzado.
En los paseos por la ciudad: revisa que no haya fragmentos de vidrio, piedras pequeñas o picaduras de insectos en las almohadillas. Un pequeño fragmento de vidrio es difícil de ver y puede causar molestias durante semanas si no se retira.
3. Accidentes graves
Las caídas o los aterrizajes incorrectos tras un salto pueden provocar desgarros de tendones y músculos, fracturas, derrames articulares o hematomas, así como daños nerviosos.
4. Sobrepeso
Un exceso de peso corporal sobrecarga las articulaciones de forma permanente. Un pienso de dieta puede ayudar a adelgazar: especialmente en el hombro y el codo. Las lesiones de la cápsula articular y los problemas de articulaciones son consecuencias frecuentes.
Otras causas
Los problemas de órganos o las enfermedades de origen genético también pueden provocar cojera: tumores malignos, atrofia muscular o displasia de codo (un trastorno del crecimiento en perros jóvenes).
Paso 3: Determinar el grado de cojera
La medicina veterinaria distingue 5 grados:
Grado 1: Marcha solo ligeramente alterada: apenas visible, solo perceptible para un examinador experimentado.
Grado 2: Marcha visiblemente alterada, pero la pata todavía se usa para desplazarse.
Grado 3: Marcha claramente alterada, la pata se deja de usar en parte, se aprecian movimientos compensatorios.
Grado 4: Marcha muy alterada, la pata apenas se apoya, fuertes movimientos compensatorios (balanceo de la cabeza o de la grupa).
Grado 5: La pata solo se apoya con la punta de los dedos o no se apoya en absoluto: el perro se desplaza sobre tres patas.
A partir del grado 4 o 5 aparecen rápidamente daños secundarios en otras articulaciones y en la columna vertebral.
Paso 4: Primeros auxilios y tratamiento
Reposo para el perro
Reduce el movimiento de inmediato: solo paseos con correa, nada de carrera libre. Un ligamento cruzado parcialmente desgarrado puede romperse del todo con un esfuerzo inadecuado.
Examinar las lesiones
- Revisa las patas y los dedos por si hay objetos clavados (no olvides tampoco el espolón)
- Busca con cuidado espinas y fragmentos de vidrio: pueden estar clavados en lo profundo de la almohadilla
- Comprueba si hay grietas o zonas en carne viva en la almohadilla
- Revisa si hay garrapatas o mordeduras de serpiente (sobre todo en zonas rurales)
- Palpa las articulaciones: comprueba si hay hinchazón
- Palpa los músculos y, si procede, los ganglios linfáticos
- Mueve cada articulación por separado, despacio y con cuidado: presta atención a las reacciones de dolor
- Las señales de parálisis o los problemas de coordinación pueden indicar un problema agudo de columna
En cuanto encuentres un punto doloroso: detente de inmediato, anota la zona y descríbesela con precisión al veterinario. Nada de tratamientos por tu cuenta.
En caso de heridas abiertas
No entablilles las fracturas abiertas. Protege la herida de la suciedad con una gasa estéril y un vendaje suave. Atiende las hemorragias intensas y mantén al perro lo más tranquilo y abrigado posible. Lleva al perro al veterinario de la forma más cuidadosa posible: en brazos en lugar de dejarlo caminar.
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Pregunta 1 de 3Tu perro cojea levemente después de un paseo. ¿Cuál es el primer paso?
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