- La tos puede tener muchas causas: desde un resfriado hasta problemas cardíacos
- Frecuentes: tos de las perreras, atragantamiento, alergias
- Si la tos persiste más de 2-3 días, ir al veterinario
¿Tu perro tose de forma seca y áspera? ¿O la tos suena húmeda y con mucosidad? El tipo de tos puede orientar bastante sobre la causa. Un episodio aislado después de beber suele ser inofensivo. Si la tos dura más de 2 o 3 días, hay que consultarlo con el veterinario.
Tos seca vs. tos húmeda
La tos seca suena dura, áspera y a veces casi como un ladrido. Suele aparecer en procesos inflamatorios o infecciosos de las vías respiratorias. La tos húmeda, en cambio, suena más cargada, con burbujeo o gorgoteo, y a menudo se acompaña de secreciones. En ambos casos puede haber arcadas. Con la tos húmeda también puede expulsarse líquido o mucosidad.
Causas
Tos cardíaca
En perros mayores, la tos de origen cardíaco es relativamente frecuente. Muchas veces se relaciona con una cardiopatía que hace que el corazón agrandado comprima la tráquea y los bronquios. Suele presentarse como una tos más bien húmeda, a veces con gorgoteo, sobre todo por la noche, junto con pérdida de apetito, adelgazamiento y jadeo marcado. El diagnóstico se confirma con auscultación, electrocardiograma o ecografía, y el tratamiento pasa por ajustar la medicación cardíaca.
Comer demasiado rápido
Comer con mucha ansiedad puede hacer que restos de alimento entren en las vías respiratorias, con el consiguiente riesgo de atragantamiento. También puede favorecer una torsión gástrica en perros predispuestos. Un comedero lento y trozos de comida que obliguen a masticar pueden ayudar.
Tos de las perreras
Su nombre técnico es traqueobronquitis infecciosa. Se transmite por gotas respiratorias y es muy contagiosa. Lo típico es una tos seca, áspera, que empeora si se presiona la tráquea, por ejemplo con la correa o el collar. Suele contagiarse en residencias, refugios, grupos de paseo o escuelas caninas. Los cuadros leves pueden resolverse solos en 2 o 3 semanas, pero si hay fiebre o decaimiento conviene acudir al veterinario. La vacunación ayuda a reducir el riesgo.
Neumonía
En una fase inicial puede presentarse como tos seca y áspera. Si el cuadro avanza, la tos suele hacerse húmeda, con estertores y mayor dificultad respiratoria. También pueden aparecer fiebre, apatía y signos de falta de oxígeno. Detectada a tiempo, suele tratarse bien; sin tratamiento, puede complicarse.
Tumores pulmonares
La tos puede ser uno de los primeros signos, aunque a menudo aparece cuando la enfermedad ya está avanzada. También pueden verse pérdida de peso, intolerancia al ejercicio, fiebre o acumulación de líquido en los pulmones. El diagnóstico suele hacerse con radiografías y, si el tumor está localizado y no hay metástasis, puede valorarse la cirugía.
Colapso traqueal
Se ve sobre todo en razas pequeñas, como el yorkshire terrier o el maltés. La tráquea pierde rigidez y se colapsa parcialmente. Puede manejarse con medicación y control del peso, aunque no suele curarse por completo.
Gusanos pulmonares
Son más frecuentes en perros jóvenes, especialmente menores de 2 años. El contagio se produce al ingerir caracoles infectados, a veces de forma accidental, por ejemplo en un bebedero o al comer hierba. Los signos típicos son tos, dificultad para respirar y carraspeo repetido. Se diagnostican con análisis de heces o, en algunos casos, con endoscopia. El tratamiento se realiza con antiparasitarios.
Alergia
El humo, el aire excesivamente seco o ciertos alérgenos también pueden desencadenar tos. Si el ambiente es muy seco, puede ayudar un humidificador. Si hay humo de tabaco, lo más sensato es no fumar cerca del perro.
Tratamiento
Depende por completo de la causa. Las infecciones leves a veces remiten sin medicación. Las bacterianas pueden requerir antibióticos. En bronquitis crónica se recurre a inhalaciones y fármacos por vía oral. Las cardiopatías necesitan ajuste del tratamiento cardíaco. En algunos problemas pulmonares puede ser necesario drenar líquido.
Qué es más útil que los remedios caseros para una tos leve
Si la tos es leve, irritativa y no hay fiebre ni dificultad respiratoria, suele ser más útil esto:
- Reposo: Pausar el juego intenso y el entrenamiento
- Reducir irritantes: Nada de humo ni fragancias fuertes
- Mantener el aire agradable: Evitar el aire seco interior
No conviene presentar la miel o las infusiones como una solución de fondo. Lo que sí hay que evitar por completo son los aceites esenciales, como eucalipto, mentol o árbol del té, porque pueden ser tóxicos para el perro. Si aparece fiebre, pérdida de apetito, dificultad respiratoria o la tos dura más de 3 días, hay que ir al veterinario.
Temas relacionados
¿Has prestado atención?
Pregunta 1 de 3¿Qué distingue la tos de las perreras de otros tipos de tos?
En Hundeo Pro tienes más contenidos sobre educación, nutrición y salud canina. Encontrarás cursos claros, vídeos útiles, seguimiento del entrenamiento y apoyo personal de profesionales cuando lo necesites.




