Puntos clave ¿Por qué es tan importante la orden "junto"?: Aporta seguridad y control, especialmente en lugares concurridos o peligrosos, fortalece el vínculo con tu perro y hace que los paseos sean mucho más relajados. Preparación: Usa una correa y un arnés adecuados, empieza en un lugar tranquilo y premia a tu perro por cada pequeño logro para mantener su motivación. Adiestramiento en cuatro pasos: Empieza con ejercicios cortos y sencillos, ve aumentando la dificultad poco a poco e introduce distracciones para que pueda enfrentarse a las situaciones del día a día. Retos habituales: Tirar de la correa, distraerse, no entender la orden y la frustración se resuelven con un adiestramiento paciente, estructurado y basado en el refuerzo positivo. Adiestramiento de cachorros: Empieza cuanto antes con sesiones cortas y positivas para sentar una base sólida de obediencia y seguridad a futuro.

Enseñarle a tu perro a caminar junto a ti forma parte del adiestramiento básico de cualquier perro. ¿No se ve genial cuando un perro camina atento al lado de su dueño? Y no se trata solo de apariencia: esta orden resulta increíblemente útil en todo tipo de situaciones.
"Junto" significa que tu perro camina pegado a tu lado, con el hombro más o menos a la altura de tu rodilla. Debe estar relajado pero pendiente de tus movimientos y señales. En modo "junto", tu perro se mantiene cerca sin tirar ni quedarse atrás. Te observa y reacciona a tus cambios de dirección y de ritmo.
Todo perro debería aprender a caminar junto a ti desde pequeño. Pero ¿para qué sirve exactamente? La respuesta es sencilla: siempre habrá situaciones en las que tu perro necesite estar pegado a tu lado sí o sí.
Ya sea en una zona peatonal llena de gente, en una banqueta estrecha junto a la carretera o en un sendero donde te cruzas con otra persona que también lleva a su perro.
Esta orden es la clave para mantener la seguridad en esos momentos. Tu perro camina cerca de ti y se concentra en lo que tú haces. De esta forma, no estorba a los demás y queda más protegido, por ejemplo, si alguien tropieza con él sin querer.
Que se concentre solo en ti también evita que salga corriendo a saludar a una persona u otro perro sin permiso. Cuando esta orden esté bien afianzada, ambos se moverán por las situaciones cotidianas con mucha más tranquilidad.
Antes de empezar a practicar la orden "junto", una buena preparación es clave para el éxito. El equipo adecuado y un ambiente de adiestramiento positivo marcan la diferencia a la hora de enseñarle esta orden tan importante a tu perro.
Elige una correa que sea lo bastante larga para darle a tu perro algo de libertad de movimiento, pero lo bastante corta para mantener el control. Una correa estándar de entre 1,5 y 1,8 metros suele ser ideal. Un arnés bien ajustado es especialmente recomendable para perros que tienden a tirar: es una solución suave y segura. Reparte la presión de manera uniforme y evita la tensión en el cuello. Si prefieres usar collar, asegúrate de que sea cómodo y le permita a tu perro moverse con libertad sin que se deslice ni le apriete.
Empieza en un lugar tranquilo y sin distracciones, como tu jardín o un parque poco transitado. Así tu perro podrá concentrarse en el adiestramiento. Establece un plan con horarios regulares de práctica para crear una rutina. Las sesiones cortas pero frecuentes funcionan mucho mejor que las largas y agotadoras. Tu actitud durante el adiestramiento importa mucho. Sé paciente, dale ánimo y mantén un tono positivo para crear un buen clima de aprendizaje. Ten a la mano premios que le motiven, como sus golosinas preferidas o un juguete. Premia a tu perro por cada pequeño avance para motivarlo a seguir aprendiendo.
Asegúrate de que tu perro esté sano y en buena forma para el adiestramiento. Lo ideal es un perro descansado, pero sin estar agotado. Fíjate en su estado de ánimo: debe estar atento e interesado, pero no sobreexcitado ni nervioso.
Es fundamental empezar el adiestramiento en un lugar con pocas distracciones. Así reduces los estímulos y le facilitas a tu perro concentrarse en ti y en el ejercicio. Tu casa es el mejor sitio para esto. También procura que las sesiones sean cortas. Si duran demasiado, tu perro perderá la concentración y el progreso se estancará.
Primero, decide si tu perro debe caminar a tu derecha o a tu izquierda. Sostén una golosina en la mano del lado por donde quieres que camine. Si estás practicando dentro de casa, no necesitas correa. Sin embargo, al aire libre es mejor usar una. Capta la atención de tu perro hablándole y mostrándole la golosina.
Premia a tu perro cuando te mire, especialmente cuando lo haga por iniciativa propia. El premio puede ser una mezcla de golosinas, elogios verbales y caricias. Eso sí, no seas demasiado brusco ni efusivo: ¡no queremos que se te lance encima de la emoción!
Cuando tu perro esté sentado o de pie en el lado que elegiste, da la señal de "junto" y camina 2 o 3 pasos hacia adelante. La señal puede ser una palmada en el muslo o una orden verbal como "junto" o "conmigo". Al principio, con unos pocos pasos basta.
Tu perro te seguirá porque está enfocado en la golosina que tienes en la mano. Esto hace que mantenga la distancia correcta de forma natural. Detente y dale la golosina cuando lo haya hecho bien. No olvides elogiarlo también con la voz.
Asegúrate de que tu perro no se te lance encima para agarrar la golosina. Si eso pasa, detente y espera a que se quede tranquilo a tu lado. Luego repite el ejercicio. Completa este paso corto varias veces con éxito, idealmente a lo largo de varias sesiones, antes de pasar al siguiente.
También es importante que termines siempre la orden con una señal de liberación como "libre" u "ok". Así tu perro sabe cuándo se acabó el ejercicio y no decide por su cuenta cuándo terminar.
Ve aumentando la dificultad poco a poco. Primero, simplemente alarga la distancia que tu perro debe recorrer junto a ti. Sube un poco la mano con la golosina. Hazlo en pequeños incrementos y repite cada ejercicio varias veces con éxito antes de aumentar más la distancia.
También conviene incluir giros y rodeos de obstáculos en el adiestramiento. Esto facilita las situaciones reales, porque en el día a día no siempre caminarás en línea recta. Además, varía el ritmo: a veces muy lento, a veces normal, a veces al trote.
Ahora puedes ir escondiendo la golosina cada vez más para que tu perro aprenda a concentrarse de verdad en ti, no solo en su ansiado premio. ¡Tú eres la llave de la recompensa! En esta fase, también puedes empezar a introducir las primeras distracciones. Pídele a un conocido que pase caminando junto a ti, o coloca el juguete favorito de tu perro a la vista.
Tu perro debería seguir caminando a tu lado y concentrándose en ti en vez de en la tentación, y desde luego no salir corriendo hacia ella. Practica estas situaciones varias veces seguidas con éxito antes de subir la dificultad. Los descansos regulares son tan importantes para el éxito como las repeticiones bien hechas.
Cuando los pasos anteriores funcionen bien, puedes trasladar el adiestramiento al exterior e ir incorporando situaciones que podrías encontrar en la vida diaria. Por ejemplo, haz que tu perro camine junto a ti mientras otro perro pasa de largo. O camina cerca de un parque infantil con niños jugando.
Tú eres quien mejor sabe hasta qué punto tu perro domina esta orden. Si confías en él, puedes caminar con él junto a ti por una plaza concurrida. Eso sí, para tu perro esto es un reto enorme porque hay estímulos emocionantes por todas partes.
Se necesita mucho trabajo y paciencia hasta que tu perro pueda con esto. No te frustres si algo sale mal. Simplemente vuelve a practicar en una situación más tranquila. Con el tiempo, puedes ir reduciendo las golosinas. Cuando tu perro haya interiorizado la orden, los elogios verbales serán suficiente.
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Practicar el "junto" puede resultar frustrante a veces, tanto para tu perro como para ti. Aquí tienes algunos de los problemas más comunes que pueden aparecer durante el adiestramiento, junto con soluciones prácticas para resolverlos.
Si comprendes estos retos y los abordas con anticipación, puedes mejorar mucho la eficacia del adiestramiento del "junto". Cada perro es único, y algunos pueden necesitar ajustes más específicos o más paciencia. Recuerda que el objetivo es una relación armoniosa y segura con tu perro, construida sobre la comprensión y el respeto.
La orden "junto" es una herramienta valiosísima para enseñarle a tu cachorro a caminar tranquilo y atento a tu lado. Va más allá de un simple ejercicio de obediencia: es una forma de fortalecer el vínculo entre ambos y sentar las bases para paseos seguros y agradables. Así puedes empezar:
Sentar las bases Empieza con sesiones cortas: Los cachorros tienen poca capacidad de atención, así que las sesiones deben ser breves (5-10 minutos) y divertidas. Ambiente positivo: Empieza en un lugar tranquilo y sin distracciones para que tu cachorro se concentre en ti.
Introducir la orden Correa y arnés: Acostumbra a tu cachorro a la correa y al arnés. Deja que los huela y se familiarice con ellos. Presenta la orden: Ponte de pie o siéntate junto a tu cachorro y di "junto", seguido de su nombre. Puedes darte palmaditas en el costado para dirigir su atención.
Los primeros pasos Anímalo a seguirte: Da unos pasos y atrae a tu cachorro a tu lado con una golosina o un juguete. Cuando te siga, elógialo con entusiasmo y dale su premio. Distancias cortas: Empieza con apenas unos pasos y ve aumentando la distancia poco a poco conforme tu cachorro capte la idea.
Constancia y paciencia Repetición y rutina: Practica todos los días, pero sin agobiar a tu cachorro. Las sesiones cortas y regulares funcionan mejor que las largas y agotadoras. Ten paciencia: No todos los días salen perfectos. Muestra paciencia y comprensión: aprender es un proceso.
Refuerzo positivo Usa premios: Premia a tu cachorro de inmediato cuando camine bien a tu lado. Usa elogios, golosinas o su juguete favorito. Fortalece el vínculo: Aprovecha el adiestramiento para construir una relación positiva con tu cachorro. Las risas y la diversión son parte importante del proceso.
Superar los retos Añade distracciones: Cuando tu cachorro logre caminar junto a ti en un lugar tranquilo, introduce distracciones suaves, como ruidos de la casa o un parque poco transitado. Ajusta sobre la marcha: Adapta el adiestramiento al ritmo y la personalidad de tu cachorro. Cada uno es diferente y aprende a su propio paso.
Enseñarle a tu cachorro a caminar junto a ti desde temprano sienta las bases para toda una vida de paseos seguros y placenteros. Recuerda que no se trata solo de obediencia: se trata de explorar el mundo juntos con seguridad y alegría.
Revisa que las correas y arneses estén bien ajustados y en buen estado para prevenir accidentes. Si usas collar, comprueba que no le quede demasiado apretado y que le resulte cómodo.
Ten en cuenta las limitaciones físicas de tu perro: su edad, estado de salud y condición física. Los perros mayores o con problemas de salud pueden necesitar sesiones más cortas y suaves. Presta atención a señales de cansancio o sobreesfuerzo y termina el adiestramiento antes de que tu perro se agote o se estrese.
Elige lugares seguros y tranquilos para practicar, así reduces las distracciones y los posibles peligros. Siempre sé consciente de tu entorno y evita situaciones que puedan poner en riesgo a tu perro o a los demás.
Usa el refuerzo positivo para evitar el estrés y fomentar experiencias de aprendizaje agradables. Muestra paciencia y comprensión. Cada perro aprende a su propio ritmo, y la presión o el castigo pueden ser contraproducentes.
Incluye descansos regulares en el adiestramiento para que tu perro pueda recuperarse.
Siempre ten agua fresca disponible, sobre todo en días calurosos. Después de cada sesión, revisa las patas, el pelaje y el estado general de tu perro para asegurarte de que no haya sufrido ninguna lesión o molestia. Dale tiempo suficiente para descansar y recuperarse tras el adiestramiento.
El refuerzo positivo es un método efectivo y respetuoso para enseñarle a tu perro la orden "junto". Se basa en premiar el comportamiento deseado para reforzarlo. A continuación te explicamos cómo y por qué conviene usarlo, junto con consejos para premiar de forma eficaz.
El refuerzo positivo hace que el adiestramiento sea más interesante y gratificante para tu perro. Un perro motivado tiene más ganas de aprender y cooperar. Además, este método fomenta una relación basada en la confianza y el respeto, algo esencial para que el "junto" funcione.
Premia a tu perro de inmediato cuando camine bien junto a ti. Así entiende que su comportamiento es el que genera el premio. Sé constante con tus órdenes y premios. Tu perro debe saber exactamente qué se espera de él y cuándo recibirá su recompensa.
Elige premios que a tu perro le encanten de verdad. Pueden ser sus golosinas favoritas, elogios o ratos de juego. El premio debe corresponder al esfuerzo. Alterna los tipos de premio para mantener el interés de tu perro y evitar que dependa de uno solo.
Empieza a reducir la frecuencia de los premios poco a poco cuando tu perro camine junto a ti de forma fiable. Sustitúyelos por elogios verbales o caricias para lograr un cambio de comportamiento duradero.
Si usas el refuerzo positivo correctamente, puedes enseñarle a tu perro la orden "junto" de una manera agradable y gratificante para ambos. Recuerda que cada perro es único y tiene su propio ritmo de aprendizaje. ¡Celebra cada pequeño avance y disfruta del tiempo de adiestramiento que comparten!
Esta orden sirve para que tu perro camine a tu lado cuando se lo indiques. Es útil en muchas situaciones cotidianas, por ejemplo, cuando tienes que moverte entre una multitud o cuando tu perro debe caminar pegado a ti al cruzarse con otro perro.
¡Tu perro nunca se porta mal a propósito! Puede que simplemente aún no entienda bien qué se espera de él, o que todavía no sea capaz de resistir las distracciones. Pero no es culpa suya: ¡es su naturaleza querer olfatear y explorar todo! Por eso la paciencia, la repetición constante, los avances pequeños y, por supuesto, los elogios y premios son los ingredientes para un adiestramiento exitoso a largo plazo.
Lo fundamental es practicar en pequeños pasos. Empieza en un lugar con pocas distracciones. Con el tiempo, ve subiendo el nivel de dificultad. En nuestro artículo encontrarás una guía detallada.
Puedes empezar a enseñarle la orden "junto" cuando ya entienda órdenes básicas como "siéntate" y haya desarrollado cierta capacidad de atención, lo que suele ocurrir entre las 8 y las 10 semanas de edad. Es fundamental que el adiestramiento sea corto, positivo y lúdico para mantener la concentración y el interés de tu cachorro.
La orden "junto" es una habilidad valiosa que les beneficiará a ambos en el día a día. Les da la oportunidad de explorar el mundo juntos sin estrés, con la certeza de que tu perro está seguro y atento a tu lado.
Con cada paso que dan juntos, fortalecen su vínculo y su entendimiento mutuo. Es un camino largo pero gratificante que fomenta una relación más profunda y de mayor confianza entre tú y tu perro.
Con estos consejos, seguro que lo logras: