Lo esencial: La natación fortalece los músculos, es suave con las articulaciones y proporciona estimulación mental — ideal para perros mayores o con problemas articulares. Empieza solo después de que tu cachorro esté completamente vacunado (alrededor de 16 semanas). Usa siempre el refuerzo positivo y nunca fuerces a tu perro al agua.

La natación es un ejercicio excelente — tanto físico como mental. Entrena los músculos de una manera única, ya que el cuerpo se mueve de forma diferente en el agua que en tierra.
Beneficios para la salud:
Puedes empezar a nadar una vez que tu cachorro esté completamente vacunado y el veterinario dé el visto bueno — generalmente alrededor de las 16 semanas. La ventana de socialización temprana (hasta las 14-16 semanas) es ideal para las primeras experiencias positivas con el agua.
Importante: El agua no debe estar demasiado fría — los cachorros se enfrían más fácilmente que los perros adultos. Asegúrate siempre de que la experiencia permanezca positiva.
Empieza poco a poco: ofrece un cuenco poco profundo o una piscina infantil para jugar. Llénala solo ligeramente al principio para que tu perro pueda entrar sin miedo. Aumenta gradualmente el nivel del agua.
Elige un lugar tranquilo y calmado junto a un lago o estanque con una orilla de pendiente suave. Entra en el agua con tu perro y anímalo con tu presencia. Juega primero en las zonas poco profundas.
Introduce juguetes acuáticos. Lánzalos primero en zonas muy poco profundas — tu perro no necesita nadar para recuperarlos. Lanza gradualmente un poco más lejos para animar a tu perro a aventurarse más profundo.
Una vez cómodo en agua poco profunda, lleva lentamente a tu perro hacia agua más profunda. Cuando ya no pueda tocar el fondo, instintivamente empezará a patalear. Apóyalo sosteniendo sus caderas mientras da sus primeras brazadas.
Recompensa cada progreso — adentrarse más en el agua, recuperar un juguete, dar las primeras brazadas — con golosinas y elogios. Mantén las sesiones cortas y no agobies a tu perro.
Como cualquier nueva habilidad, la práctica es clave. Mantén las sesiones cortas pero regulares. Siempre dale a tu perro suficiente descanso entre las sesiones de natación.
Lo que hacer:
Lo que no hacer:
La natación ofrece a los perros diversión, ejercicio y frescura todo en uno. Con el enfoque correcto, paciencia y refuerzo positivo, casi cualquier perro puede descubrir el placer de la natación. Nunca apresures el proceso — deja que tu perro guíe y mantén siempre la experiencia positiva.