Jugar con tu cachorro no es solo divertido — desarrolla sus capacidades físicas, su agudeza mental y sus habilidades sociales. Los juegos adecuados también refuerzan el vínculo entre vosotros y enseñan el control de impulsos.

Empieza con un juguete blando lanzado a pocos pasos. Anima a tu cachorro a traerlo de vuelta. Premia cualquier intento de coger y devolver el juguete. Mantén las sesiones cortas (2-3 minutos).
Esconde un premio o el juguete favorito de tu cachorro en algún lugar fácil de encontrar. Deja que tu cachorro use la nariz para localizarlo. Empieza de forma muy sencilla (premio bajo un vaso) y aumenta la dificultad progresivamente.
El tiro es excelente para los cachorros — quema energía y enseña "suelta". Deja siempre ganar al cachorro a veces. Para inmediatamente si los dientes del cachorro tocan tu mano.
Los puzzles alimentarios proporcionan estimulación mental. Pon pienso o premios en un tapete olfativo o en un Kong. Un cachorro trabajando un puzzle alimentario durante 10 minutos equivale mentalmente a un paseo de 30 minutos.
Di el nombre de tu cachorro y prémiale cuando te mire. Así es como los cachorros aprenden su nombre y a prestarte atención — invaluable para el entrenamiento del llamado más adelante.
¡El objetivo del juego es la diversión y el aprendizaje. Hazlo una experiencia alegre!