Casi todos los nuevos dueños de cachorros lo experimentan: enganchas la correa, salís y tu cachorro se queda paralizado, tira hacia atrás o se sienta en el suelo y se niega a moverse. Es un comportamiento completamente normal — entender por qué ocurre y cómo solucionarlo hará que los paseos sean agradables para ambos.

Para un cachorro, salir es una sobrecarga sensorial. Cada sonido, olor, persona y coche es completamente nuevo y potencialmente aterrador.
La solución: Empieza con salidas cortas de 5 minutos en zonas tranquilas. Deja que tu cachorro olfatee y explore a su propio ritmo — no lo arrastres.
Muchos cachorros nunca han llevado collar o arnés y encuentran la sensación extraña o asustadiza.
La solución: Introduce el arnés/collar primero en casa. Deja que tu cachorro lo lleve durante breves períodos de juego y comida. Engancha la correa y deja que la arrastre por casa antes de salir.
A veces un cachorro ha tenido una experiencia aterradora y ahora asocia los paseos con el miedo.
La solución: Desensibilización. Identifica el desencadenante. Acércate a una distancia donde tu cachorro permanezca tranquilo. Premia el comportamiento tranquilo. Reduce gradualmente la distancia.
Con paciencia, prácticamente todos los cachorros aprenden a disfrutar de los paseos en pocas semanas.