No hay nada más relajante que salir a pasear con tu perro. Pero esa calma se puede romper en un instante cuando tu perro no para de ladrar. Y la cosa se pone todavía peor cuando lo hace dentro de casa, molestando a tus vecinos. No te desesperes: con este artículo vas a poder volver a disfrutar de la tranquilidad junto a tu compañero.

Puntos clave
Los perros ladran por naturaleza. Es su forma de comunicarse, expresar lo que sienten y reaccionar ante lo que los rodea. Sin embargo, cuando los ladridos se vuelven excesivos, pueden convertirse en un verdadero problema tanto para ti como para tus vecinos.
Entender por qué ladra tu perro es el primer paso para corregir ese comportamiento. Los perros ladran por distintos motivos:
Los perros pueden adquirir malos hábitos de ladrido si alguna vez los has premiado sin querer por ladrar. Por ejemplo, si tu perro ladra y tú le prestas atención o le das un premio, aprende que ladrar trae cosas buenas.
Muchos perros ladran cuando están muy emocionados. Esto suele pasar cuando te ven después de un rato separados, durante el juego o cuando saben que toca paseo.
Los perros que sienten miedo o inseguridad pueden ladrar como mecanismo de defensa. Ruidos fuertes, personas o animales desconocidos y situaciones nuevas suelen ser los detonantes más habituales.
Los perros necesitan actividad mental y física. Sin suficiente entretenimiento, se aburren y ladran para liberar toda esa energía acumulada.
A veces los perros ladran sin motivo aparente. Puede deberse a cambios en su entorno, algún problema de salud o simplemente a su carácter.
Aquí tienes nuestro método probado de 5 pasos para frenar los ladridos excesivos:
Lo primero es descubrir qué hace que tu perro ladre. Observa cuándo y dónde ocurre. ¿Es cuando suena el timbre? ¿Cuando ve a otros perros? ¿Cuando se queda solo?
Cuando tengas claro qué lo provoca, intenta eliminarlo o reducirlo en la medida de lo posible. Por ejemplo, si tu perro ladra a la gente que pasa por la ventana, cierra las cortinas.
Escoge una orden sencilla como "Quieto" o "Basta". Úsala siempre igual cada vez que quieras que tu perro deje de ladrar. La clave está en la coherencia.
En cuanto tu perro deje de ladrar, prémialo de inmediato con caricias, elogios o un premio. Así refuerzas la calma y tu perro entiende que estar tranquilo tiene recompensa.
La constancia lo es todo. Practica estos pasos a diario y asegúrate de que todas las personas de tu hogar sigan el mismo método.
Los perros que ladran mucho en interiores pueden estar reaccionando a ruidos de fuera, al aburrimiento o a la ansiedad por separación.
Soluciones:
La ansiedad por separación es una de las causas más habituales de los ladridos cuando tu perro se queda solo en casa.
Soluciones:
Algunos perros ladran más cuando van con correa, sobre todo al ver a otros perros o personas.
Soluciones:
Ladrar a otros perros puede deberse a miedo, sobreexcitación, territorialidad o una socialización deficiente.
Soluciones:
Un buen adiestramiento anti-ladridos trae consigo muchas ventajas:
Gritarle a tu perro cuando ladra puede empeorar las cosas. Tu perro puede pensar que te estás sumando a los ladridos o que tiene motivos para asustarse aún más.
Recuerda que ladrar es algo natural en los perros. No castigues cualquier ladrido; solo los que sean excesivos o fuera de lugar.
Si un día permites algo y al siguiente lo prohíbes, tu perro se va a confundir. Asegúrate de que todos en casa sigan las mismas reglas y el mismo método de adiestramiento.
En ocasiones, los ladridos excesivos pueden ser señal de un problema de salud. Si tu perro cambia de repente su forma de ladrar, llévalo al veterinario.
Existen varias herramientas que pueden facilitarte el adiestramiento anti-ladridos:
Nota importante: Nunca uses collares de descarga eléctrica ni otros métodos basados en el castigo. Son crueles y, lejos de solucionar el problema, pueden agravarlo.
A veces los ladridos excesivos necesitan la intervención de un profesional. Plantéate consultar con un adiestrador canino certificado o un especialista en conducta animal si:
Depende del perro, de la causa de los ladridos y de lo constante que seas con el adiestramiento. Algunos perros mejoran en pocas semanas; otros pueden necesitar varios meses.
Sí, aunque algunas razas son más ladradoras que otras por naturaleza. Con constancia y un adiestramiento adecuado, se consiguen resultados con cualquier raza.
Los cachorros están descubriendo el mundo y aprendiendo a comunicarse, así que ciertos ladridos son totalmente normales. Lo importante es empezar a enseñarle buenos hábitos desde pequeño.
Algunos pueden ser útiles, pero no atacan la raíz del problema. Lo mejor siempre es combinar cualquier herramienta con un adiestramiento adecuado.
Corregir los ladridos excesivos requiere paciencia, constancia y, sobre todo, comprender por qué ladra tu perro. Siguiendo el método de 5 pasos y adaptando tu enfoque a cada situación concreta, puedes reducir notablemente los ladridos problemáticos.
Recuerda: El objetivo no es que tu perro deje de ladrar por completo, sino controlar los ladridos excesivos o fuera de lugar. Ladrar es una forma natural de comunicación canina.
Con dedicación y el enfoque adecuado, tanto tú como tu compañero pueden disfrutar de un hogar más tranquilo y de un vínculo mucho más fuerte.