¿Tu perro y tú hacen un gran equipo, pero en cuanto se alejan un poco, la obediencia desaparece? Si quieres hacer algo al respecto, te recomiendo el entrenamiento con correa larga.

Puntos Clave
Nada puede debilitar el vínculo entre tú y tu perro
Aun así, puede pasar que los perros sueltos se escapen durante los paseos.
Deciden por su cuenta cuándo volver con su dueño. O quieren elegir ellos mismos hacia dónde ir.
Sobre todo los perros con fuerte instinto de presa prefieren seguir sus instintos al aire libre. Simplemente se van cuando algo los estimula.
En estos casos, el entrenamiento con correa larga puede ser muy útil para ambos. Así, tu perro aprende que tú llevas las riendas incluso a distancia. Tu liderazgo se mantiene firme no solo en casa, sino también al aire libre.
En este artículo encontrarás información clara y consejos sobre la correa larga. Esto es lo que debes tener en cuenta durante el entrenamiento. ¡Buena lectura!
Una correa larga es esencialmente una correa regular. Sin embargo, es más larga que una correa estándar. Usualmente mide entre 5 y 15 o incluso 20 metros (16-65 pies) de largo.
Las correas largas no tienen anillas ni accesorios adicionales, salvo el mosquetón para enganchar al arnés. Así se evita que la correa se enganche en ramas u obstáculos.
Con una correa larga puedes practicar órdenes. Tu perro tiene que obedecerlas a cierta distancia de ti, como acudir a tu llamada.
La correa larga se usa sobre todo con perros que tienen un fuerte instinto de presa por su raza. Así aprenden desde pequeños a responder a las órdenes incluso cuando están lejos de su dueño.
La correa larga también es muy popular en zonas donde la correa es obligatoria. El perro sigue teniendo libertad suficiente para jugar y explorar. Y tú siempre puedes frenar a tu perro, incluso a mayor distancia.
El entrenamiento con correa larga es más efectivo antes de que el instinto de presa del perro se haya desarrollado completamente.
Además, el perro ya debería conocer órdenes básicas como "siéntate", "déjalo", etc. Lo ideal es que ya esté acostumbrado a caminar con correa normal. Tiene que entender que la correa larga no es un juguete.
La diferencia entre una correa regular y una correa larga radica en la longitud y el propósito:
La correa larga, en cambio, se usa sobre todo para entrenamiento, en particular para practicar la llamada o el entrenamiento de límites. Le da a tu perro más libertad de movimiento y tú sigues pudiendo controlarlo o llamarlo cuando sea necesario.
Ten en cuenta que la correa larga no se recomienda para el uso diario en zonas concurridas o con mucho tráfico, ya que su longitud puede provocar enredos o situaciones peligrosas. Se usa principalmente como herramienta de entrenamiento en entornos controlados.
En cuanto a la edad, el entrenamiento con correa larga es más efectivo con perros jóvenes. Esta etapa se caracteriza por la adolescencia, lo que significa que están especialmente activos e inquietos.
La madurez sexual se establece y las hormonas se disparan. El instinto de presa también aparece a esta edad. En resumen, el perro joven está en una fase en la que pone a prueba los límites.
El instinto de presa de un perro generalmente comienza entre los 4 y 5 meses. Sin embargo, esto puede variar según la raza e individualmente.
El objetivo es mantener este impulso bajo control desde temprana edad y acostumbrar al perro a volver cuando es llamado.
Quizás estés desesperado porque tu perro simplemente no obedece (o ya no obedece).
Incluso en estas situaciones, puedes recurrir al entrenamiento con correa larga. Este método te da más control sobre tu perro.
Por desgracia, suele ser más difícil entrenar a perros adultos. En ese caso, tal vez quieras buscar ayuda de un adiestrador experimentado.
Algunas razas tienen un fuerte instinto de presa. Por instinto, persiguen cualquier cosa que perciban como presa. Por eso ignoran la llamada de su dueño.
Con estas razas, se recomienda trabajar de forma constante desde cachorros para controlar el instinto de presa.
La correa larga también puede ser un buen compromiso en zonas donde la correa es obligatoria. Los perros siguen necesitando libertad para correr y ejercitarse a pesar de las normas.
Con una correa larga, tienen mucha libertad para explorar los alrededores. Tu perro puede correr sin que tengas que preocuparte por si obedecerá tus órdenes.
Tienen mayor rango de movimiento y tú mantienes el control.
Necesitas una correa larga para el entrenamiento de límites y de llamada, y así garantizar la seguridad de tu perro. La correa larga te da control mientras le permite moverse con libertad. Sirve para darle más espacio a tu perro y, al mismo tiempo, poder frenarlo en caso de emergencia.
La correa larga te ayuda a acostumbrar poco a poco a tu perro a distancias más largas sin que pueda escaparse. Te permite llamarlo con suavidad cuando se ha alejado demasiado.
La correa larga es especialmente importante cuando tu perro aún no responde de forma fiable a la llamada. Te permite controlarlo y protegerlo de posibles peligros. Es una herramienta que garantiza una experiencia de aprendizaje positiva y segura.
Te permite intensificar el entrenamiento de forma gradual y generar confianza.
La correa larga es una herramienta temporal que usas durante el entrenamiento para darle libertad a tu perro sin comprometer su seguridad.
Las características más importantes de una correa larga son el material y la longitud.
¿Cuánto debe medir la correa?
Para principiantes, recomendamos una longitud de unos 5 metros (16 pies). Un radio mayor resultaría abrumador tanto para ti como para tu perro al principio.
¿Ya se acostumbraron ambos al radio? ¿Controlas bien la correa? ¿Tu perro responde a tus órdenes dentro de un radio de 5 metros? Entonces puedes pasar a una correa más larga.
Lo óptimo es de 10 a 15 metros (33-50 pies). Existen correas aún más largas, pero ten en cuenta que el riesgo de lesiones en situaciones peligrosas aumenta con la longitud.
También asegúrate de que la correa esté óptimamente adaptada al peso y tamaño de tu perro.
Imagina la fuerza que puede generar un perro grande corriendo a toda velocidad. Con una correa muy larga, sería casi imposible frenarlo, y el riesgo de lesión para ambos sería demasiado alto.
Los materiales más comunes para estas correas son cuero aceitado, BioThane o nylon.
Muchos usuarios confían en el agarre y la suavidad del cuero aceitado. Esto evita las dolorosas quemaduras por fricción si la correa se desliza por tu mano. Además, no se enreda tan fácilmente.
Mientras la superficie esté bien tratada, no absorberá demasiado barro ni agua con mal tiempo. Esto también evita que la correa se vuelva demasiado pesada.
El cuero aceitado necesita mantenimiento regular y no se puede lavar. Al aplicar crema para cuero, la cantidad importa.
Usar demasiada crema puede hacer que la correa quede resbaladiza. Las correas largas de cuero aceitado están en el rango de precio más alto.
El BioThane es resistente al desgarro, flexible y no necesita mantenimiento. No absorbe barro ni agua. La suciedad se limpia fácilmente con agua.
Estas correas también vienen en colores llamativos. Se sienten bien en la mano y son suaves.
Ten en cuenta que algunas correas de BioThane pueden resultar un poco resbaladizas. En cuanto al precio, las correas largas de BioThane están en el rango medio.
Las correas largas también están disponibles en nylon, con o sin recubrimiento de goma. La versión con recubrimiento de goma es la mejor opción.
Son ligeras, lavables y se secan rápido. Sin embargo, la mayoría no son impermeables. Una vez que absorben agua, se vuelven bastante pesadas.
Estas correas también vienen en colores llamativos. En cuanto al precio, están en el rango más económico.
Sea cual sea el material que elijas, asegúrate de que la correa sea robusta, resistente al desgarro y tenga buen agarre.
Siempre es recomendable usar guantes para evitar rozaduras y quemaduras.
Para principiantes, se recomienda comprar una correa de aproximadamente 5 metros (16 pies) de largo. Esto también depende mucho del peso y tamaño de tu perro.
Como regla general: cuanto más grande y fuerte sea tu perro, más corta debe ser la correa. Acostumbrarse a una correa larga lleva su tiempo.
Puedes sostener la correa en la mano o dejarla arrastrarse por el suelo. Tira de la correa o písala para frenar a tu perro. Esto también requiere práctica.
Consejo #1: Usa siempre un arnés Siempre debes usar un arnés con la correa larga. Esto es fundamental. Un collar normal puede causar lesiones en las cervicales con tirones repentinos.
Consejo #2: La longitud debe coincidir con el tamaño de tu perro Asegúrate siempre de que la longitud de la correa corresponda al peso y tamaño de tu perro. Cuanto más pesado o fuerte sea, más "corta" debe ser la correa. La longitud ideal para principiantes es de unos 5 metros (16 pies). Con algo de práctica, puedes aumentarla a 10-15 metros (33-50 pies). Esto depende del tamaño y peso de tu perro. Comprueba también que el ancho de la correa sea adecuado. Para razas pequeñas, las correas más estrechas son más apropiadas.
Consejo #3: Usa colores llamativos El color de la correa debería ser llamativo para que otros puedan verla. Sobre todo con poca luz o mal tiempo, los colores fluorescentes son ideales. Un naranja, verde o rosa neón brillante es perfecto.
Consejo #4: Usa calzado antideslizante y guantes Sobre todo con tiempo húmedo, conviene llevar calzado antideslizante. Si necesitas pisar la correa para frenar a tu perro, el riesgo de resbalarte es mayor con zapatos normales. También deberías usar guantes para evitar rozaduras y quemaduras por fricción si la correa se desliza entre tus manos.
Consejo #5: Un lugar tranquilo es ideal para empezar Cuando empieces el entrenamiento, es mejor buscar un lugar tranquilo. La calma es importante para que tu perro no esté expuesto a demasiados estímulos. Así le resultará más fácil concentrarse en el entrenamiento con correa larga.
Consejo #6: Primero buenos modales con correa normal El entrenamiento con correa larga sirve para mejorar el comportamiento con correa. Sin embargo, solo debe usarse cuando el perro ya tenga ciertas habilidades básicas. De lo contrario, pueden producirse quemaduras, problemas articulares u otras lesiones. Te recomendamos acostumbrar primero a tu perro a una correa normal.
Consejo #7: Las órdenes básicas ya deben estar asentadas Lo ideal es que tu perro ya conozca las órdenes básicas. Si no, te resultará mucho más difícil enseñárselas a mayor distancia. Además, deberías poder usar estas órdenes de forma fiable cuando trabajes con la correa larga.
Consejo #8: Premia siempre El refuerzo positivo es fundamental en el adiestramiento canino. Por eso, no te olvides de premiarlo también durante el entrenamiento con correa larga. Si le das una golosina, lo acaricias o lo elogias con palabras, eso depende de ti. Lo importante es que el premio llegue justo después de la acción correcta.
Consejo #9: Paciencia, paciencia y más paciencia La paciencia siempre es clave, y también durante el entrenamiento con correa larga. Bajo ningún concepto tires de la correa cuando tu perro desobedezca. Tampoco le regañes a gritos. La correa nunca debe usarse como castigo. La comunicación entre ustedes debe ser siempre tranquila y constante. Así evitas que tu perro asocie la correa con algo negativo.
Consejo #10: Nada de jugar con otros perros mientras lleva la correa Presta especial atención a que tu perro no juegue con otros perros mientras lleva la correa larga. El riesgo de que la correa se enrolle alrededor de algún perro durante el juego es demasiado alto. Las correas también pueden enredarse si el otro perro también está atado.
Consejo #11: Mantente siempre alerta Cuando uses una correa larga, debes estar muy atento y conocer los riesgos. Si tu perro sale disparado de repente, la correa puede enrollarse alrededor de tus pies y hacerte perder el equilibrio.
Recuerda que el entrenamiento de llamada lleva tiempo y paciencia. Sé constante, mantén una actitud positiva y premia a tu perro por su buen comportamiento.
Con el tiempo, puedes ir acortando o eliminando la correa larga cuando tu perro se quede de forma fiable dentro del radio establecido.
Es importante tener paciencia e ir avanzando poco a poco. Premia a tu perro por su buen comportamiento y sé constante en tus expectativas.
Es normal que los cachorros tiren de la correa, ya que todavía quieren descubrir todo lo nuevo. Cuando los perros adultos tiran, puede deberse a falta de entrenamiento, tendencias de la raza, estrés o paseos demasiado cortos.
Cuando tu perro empiece a tirar, detente de inmediato hasta que pare. Si no para, camina en la dirección opuesta. Bajo ninguna circunstancia le des un tirón brusco hacia atrás.
En general, los arneses son preferibles porque son mucho más suaves que los collares. La mejor distribución del peso del arnés alivia la presión sobre las cervicales en comparación con un collar.
Una correa larga es básicamente una correa normal, pero mucho más larga. Suele medir entre 5 y 15 o incluso 20 metros (16-65 pies). Las correas largas no tienen anillas ni accesorios adicionales, salvo el mosquetón para enganchar al arnés.
La correa larga es especialmente útil para perros jóvenes, perros desobedientes, razas con fuerte instinto de presa y como alternativa para perros que deben llevar correa obligatoriamente.
La correa larga y su entrenamiento tienen muchas ventajas. Por eso se usan sobre todo para el entrenamiento anti-persecución.
De esta forma, tu perro aprende a obedecer tus órdenes incluso a distancia.
¿Quieres darle más libertad a tu perro a pesar de que la correa sea obligatoria? Por ejemplo, en un parque o en el bosque. La correa larga es una excelente alternativa.
Si sigues las recomendaciones y tomas las precauciones necesarias, la correa larga puede llevar tu entrenamiento al siguiente nivel.
Fortalece el vínculo entre tú y tu perro. Cuando la distancia entre ustedes es mayor de lo habitual, la correa larga es una gran solución.