Para muchos perros y sus dueños, cruzarse con otros perros es una fuente de estrés. En esta guía vas a aprender cómo lograr que esos encuentros sean mucho más tranquilos. Al fin y al cabo, toparse con otros perros es algo inevitable en el día a día de cualquier paseo.

Puntos Clave
Por distintas razones, muchos perros reaccionan de forma indeseada ante otros perros. Esto genera estrés tanto para las personas como para los animales. En el peor de los casos, tu propio perro puede terminar siendo víctima de perros agresivos.
Puede pasar que tu perro reciba ladridos aparentemente sin motivo, aunque esté completamente relajado. Los encuentros desagradables son, por desgracia, imposibles de evitar del todo, pero hay muchas formas de reducir la tensión.
Los encuentros con otros perros pueden ser todo un reto, sobre todo cuando tu perro reacciona con miedo, inseguridad o demasiada excitación. Estas son algunas razones por las que vale la pena trabajar este aspecto:
Ten en cuenta que el adiestramiento para encuentros con perros requiere tiempo y paciencia, pero los resultados lo merecen. Además, es fundamental que el proceso sea siempre positivo y gratificante para evitar estrés y ansiedad.
Hay varios factores que pueden convertir un encuentro con otro perro en una situación estresante. Estos son los más habituales:
Observa siempre el comportamiento y el estado de ánimo de tu perro durante los encuentros con otros perros y, si es necesario, busca ayuda profesional. Cada perro es único, y lo que genera estrés en uno no tiene por qué afectar a otro. Por eso, un enfoque personalizado suele ser lo más eficaz.
Las razones por las que tantos encuentros resultan estresantes son muy variadas. Durante los paseos, solo deberías dejar que tu perro se acerque a otros perros cuando esté verdaderamente relajado.
De lo contrario, el encuentro puede convertirse rápidamente en una confrontación. Si notas que tu perro está tenso, lo mejor es mantener una buena distancia con los otros perros.
Muchos dueños creen que es indispensable dejar que su perro juegue con todos los perros que se cruza. Esto es solo parcialmente cierto, porque los perros no necesitan socializar con muchos otros perros para desarrollar un buen comportamiento social.
En la naturaleza, los perros tampoco cambian constantemente de compañeros: se quedan con los animales que ya conocen. Así que ni siquiera es necesario que dejes que tu perro se acerque a cada perro que se crucen.
Si ambos perros muestran un interés claro el uno por el otro, puedes dejar que se olfateen. Lo normal es que el interés se desvanezca bastante rápido y cada quien siga su camino. Los perros se sienten más a gusto dentro de su manada.
Los perros que viven con humanos los consideran su manada. Mientras haya armonía en la familia, el perro está contento y se siente seguro. Un perro que se siente seguro reacciona con mucha más calma que uno temeroso.
Un perro se siente más cómodo en un entorno estable. Por eso, puedes quedarte tranquilo si tu perro no busca mucho contacto con otros perros. Esto es perfectamente normal.
Nunca obligues a tu perro a un encuentro cercano y ten siempre en cuenta su personalidad.
Hay perros muy sociables y otros bastante tímidos. Con el tiempo, también te darás cuenta de que sueles cruzarte con los mismos perros.
Si sabes de antemano que los encuentros con un perro en particular son estresantes, lo mejor es seguir de largo sin detenerte. Rara vez cambia la dinámica entre dos perros. Así que presta atención al lenguaje corporal de tu perro. Si levanta la cabeza, se le eriza el pelo del lomo o mueve la cola de forma rígida, son señales de alerta claras.
Tu perro te está mostrando que se siente inseguro. En ese momento, lo mejor es alejarte del otro perro. Además, no solo observes a tu perro: fíjate también en el otro dueño. Si se ve nervioso o alterado, es mejor ser precavido. Ese tipo de comportamiento se transmite directamente al perro.
Los perros pueden ladrar al cruzarse con otros perros por distintas razones.
La agresividad no siempre es la causa de los ladridos. También puede ser pura excitación.
A veces, los perros han tenido malas experiencias y reaccionan a la defensiva. Por eso es tan importante identificar correctamente el motivo de los ladridos. Los perros que salen de casa ya sobreexcitados ladran mucho más durante el paseo que los que comienzan relajados.
Por esta razón, conviene evitar los juegos muy intensos en casa justo antes de salir. De lo contrario, el perro necesitará descargar toda esa energía acumulada durante el paseo.
Observa con atención el comportamiento de tu perro y el contexto de cada situación para identificar la causa. Aquí tienes 5 razones posibles:
Miedo o inseguridad: Los perros pueden ladrar a otros perros cuando se sienten inseguros o asustados. Es un comportamiento defensivo para mantener al otro animal a distancia.
Sobreexcitación: Algunos perros ladran de pura emoción al ver a otros perros. Quieren jugar, y ladrar es su forma de expresar esa alegría.
Territorialidad: Algunos perros son muy territoriales y ladran a otros perros que perciben como intrusos en su espacio.
Falta de socialización: Si un perro no está bien socializado, puede no saber cómo comportarse con otros perros. En ese caso, ladrar es una forma de comunicación que refleja su inseguridad.
Frustración: Los perros que llevan correa y no pueden acercarse a otros perros pueden sentirse frustrados y expresarlo mediante ladridos (lo que se conoce como frustración de correa).
Para mejorar este comportamiento, puede ser muy útil consultar a un adiestrador profesional. Un profesional te enseñará técnicas y estrategias específicas para que tu perro aprenda a controlar sus reacciones y tenga encuentros más positivos con otros perros.
Puedes encontrar más información sobre ladridos en el artículo Cómo Detener los Ladridos (en 5 Pasos Simples)
Para calmar los encuentros con otros perros, la clave está en redirigir la atención de tu perro deliberadamente.
Puedes hacerlo dándole un juguete, ofreciéndole un premio o poniéndote a jugar con él.
Simplemente haz que tu perro se enfoque en ti. También puedes echar a correr o cambiar de dirección. Si el espacio no te permite esquivar al otro perro, no pasa nada por dar media vuelta. Tu perro no debería verse obligado a atacar ni a huir para salir de la situación.
Tú también puedes trabajar tu propia actitud mental: piensa y siente en positivo. Tus emociones se transmiten directamente a tu perro. Si tu perro ladra, lo más importante es que tú mantengas la calma. Los ladridos son molestos, pero no son un problema grave.
Regañar y gritar no sirve de nada. Mantén la cabeza fría. Las órdenes estrictas como "siéntate" tampoco funcionan cuando el perro está alterado: no va a obedecer. Los perros se calman rápido por sí solos.
Eso sí, no dejes a tu perro solo en la situación: mantén el control. De lo contrario, tu perro puede desarrollar un comportamiento dominante contigo. Por eso también es fundamental no soltar la correa cuando ve a otro perro.
Las herramientas coercitivas como los collares de descarga eléctrica son maltrato animal y totalmente inaceptables. Ese tipo de abuso destruye la confianza y hace infeliz a tu perro. El amor es la base de toda relación.
Enseñarle a tu perro a ignorar a otros perros puede llevar tiempo y paciencia, sobre todo si ya tiene el hábito de prestarles demasiada atención. Aquí tienes los pasos que puedes seguir:
Refuerzo positivo: Cada vez que tu perro ignore a otro perro, prémialo de inmediato. Puede ser con elogios, premios o juguetes, lo que más le guste. El premio debe llegar al instante para que tu perro asocie ese comportamiento tranquilo con algo positivo.
Distracción: Cuando veas que se acerca otro perro, intenta captar la atención de tu perro antes de que lo note. Puedes usar un premio, un juguete o una orden especial como "mira" o "aquí".
Practica en un entorno controlado: Empieza el adiestramiento en un lugar controlado donde puedas manejar los encuentros. Por ejemplo, podrías practicar con un conocido y su perro bien socializado.
Avanza de forma gradual: Comienza con una buena distancia entre tu perro y el otro, y ve reduciéndola poco a poco a medida que tu perro reaccione con más calma y control.
Constancia: Sé constante con el adiestramiento y tus expectativas. Si quieres que tu perro ignore a otros perros, no puedes permitirle que a veces corra hacia ellos a jugar y otras veces esperar que los ignore.
Ayuda profesional: Si el comportamiento de tu perro ante otros perros es especialmente difícil de manejar, buscar la ayuda de un adiestrador profesional puede marcar la diferencia.
Recuerda que cada perro es único y lo que funciona con uno puede no funcionar con otro.
Algunos perros tienen más dificultad para ignorar a otros perros, sobre todo si son mayores o han tenido malas experiencias. En esos casos, puede ser necesario un enfoque personalizado, quizás con el apoyo de un profesional.
Para practicar los encuentros con otros perros mientras tu perro lleva correa, puedes seguir estos pasos:
Comienza con distancia: Al principio, lo ideal es que tu perro vea a otros perros desde lejos. Así aprenderá que la presencia de otros perros no es motivo de preocupación.
Asociación positiva: Usa premios o elogios para que tu perro asocie los encuentros con algo bueno. Cada vez que reaccione con calma ante otro perro, prémialo.
Acercamiento gradual: Ve reduciendo la distancia con otros perros poco a poco. Respeta el ritmo de tu perro y solo acórtala cuando se sienta cómodo.
Practica con perros conocidos: Si tienes acceso a un perro que el tuyo ya conozca y con el que se lleve bien, úsalo como compañero de adiestramiento. Así tu perro puede poner en práctica lo aprendido en un entorno seguro.
Ayuda profesional: Si te cuesta avanzar, el apoyo de un adiestrador profesional puede ser de gran ayuda. Te dará consejos y técnicas para hacer el proceso más eficaz.
Lo más importante del adiestramiento es la paciencia y la constancia. Cada perro es único y aprende a su propio ritmo. Mantén una actitud positiva y siempre refuerza el buen comportamiento de tu perro.
El adiestramiento con clicker es un método muy eficaz, especialmente para que tu perro se mantenga tranquilo durante los encuentros con otros perros. Estos son los pasos a seguir:
Es fundamental que tú también mantengas la calma y la paciencia durante todo el proceso. Puede llevar un tiempo hasta que tu perro muestre el comportamiento deseado, pero con constancia y dedicación, aprenderá que la calma durante los encuentros con otros perros siempre tiene premio.
La forma más eficaz de trabajar los encuentros con otros perros es mediante la distracción. Simplemente redirige la atención de tu perro hacia ti. Los premios favoritos de tu perro y su juguete preferido son tus mejores aliados. El contacto visual con tu perro también es clave. Cuando tu perro está concentrado en ti, no tiene motivos para ladrarle al otro perro.
En cuanto notes que tu perro se queda clavado mirando a otro perro, ofrécele una alternativa. Llámalo con voz alegre o cambia de dirección. Esto desactiva la situación al instante.
Los perros no necesitan relacionarse con un montón de perros para ser felices. Les basta con hacerse compañeros de dos o tres perros con los que se crucen habitualmente. Los contactos regulares son mucho más valiosos que muchos encuentros breves. Además, la manada —es decir, la familia humana— es más importante para los perros que otros perros. Así que no te sientas culpable si tu perro no juega con otros perros en cada paseo.
Observa el comportamiento de tu perro. Si muestra señales de tensión, mantén suficiente distancia. Los perros se sienten abrumados con facilidad y pueden reaccionar con agresividad. Una distancia de entre 5 y 10 metros es adecuada. Pasa junto al otro perro a paso firme mientras intentas mantener el contacto visual con tu perro. Tu perro debería seguirte con confianza.
La agresión con correa es un problema que hay que manejar con la mayor calma posible, aunque no sea nada fácil. Claro que da vergüenza cuando tu perro se descontrola y ladra a otras personas y perros, pero lo importante es no dejarte llevar y no empeorar la situación reaccionando con nerviosismo. Lo mejor es comportarte con naturalidad ante otros perros cuando tu perro lleva correa. Gritar y castigar no sirve de nada.
La atención de tu perro no debería estar en el otro perro, sino en ti. Aunque te parezca ridículo, saltar y reírte funciona. En cuanto tu perro te mire, deja de estar pendiente del otro perro. Cuanto más divertida sea la distracción, mejor resultado tendrás.
La forma más eficaz de trabajar los encuentros con otros perros es mediante la distracción. Puedes usar juguetes y premios para lograrlo. Otra herramienta clave es el contacto visual.
Tu perro debería estar enfocado en ti. Si tu perro suele mostrar agresividad con correa, es fundamental reaccionar con calma y mantener una buena distancia del otro perro.
Practica de forma constante y, con el tiempo, los encuentros con otros perros se volverán mucho más relajados.