¿Sientes envidia de otros dueños cuyos perros saben un montón de trucos y siempre se roban las miradas? Tranquilo, un perro que da la pata derrite cualquier corazón, y con este artículo tu peludo también puede aprenderlo.

Puntos clave
Con la orden "pata", le enseñas a tu compañero a apoyar una de sus patas delanteras en tu mano. Después viene el premio. "Dar la pata" es uno de los ejercicios más sencillos que un perro puede aprender.
Aun así, muchos dueños — quizá tú también — se topan con un muro a la hora de adiestrar. Pero con algunos consejos y trucos, resulta bastante más fácil de lo que parece. Hemos preparado una guía práctica y efectiva para ti. Además, te compartimos consejos valiosos para acompañar a tu perro durante todo el proceso de aprendizaje.
"Dar la pata" es uno de los trucos más populares entre los dueños de perros. Pero ¿por qué precisamente este truco gusta tanto y qué lo hace tan útil? Veamos juntos por qué enseñar a tu perro a dar la pata va mucho más allá de un simple truco de fiesta.
Dar la pata es una forma estupenda de reforzar el vínculo entre tú y tu perro. Genera confianza y establece una base de comunicación positiva. Aprender este truco supone un reto mental para tu perro que mantiene su cerebro activo y despierto. Dar la pata puede ser el primer paso hacia conductas más útiles, como dejarse revisar las patas, lo que facilita mucho el aseo. Es una actividad divertida que convierte el aprendizaje en algo positivo para tu perro.
En las siguientes secciones te mostramos cómo enseñar a tu perro a dar la pata de forma sencilla y efectiva. Ya sea que apenas empieces con el adiestramiento o busques nuevos consejos para perfeccionar tu técnica, aquí hay algo para todos. ¿Listo? ¡Entonces vamos a ello!
Antes de empezar a enseñarle la orden "dar la pata" a tu perro, una buena preparación marca la diferencia. Sentar las bases correctas hará que el proceso sea más agradable y efectivo para ambos. Aquí tienes los puntos clave.
Descubre qué es lo que más le gusta comer a tu perro. Los premios sabrosos y de buena calidad aumentan su motivación y atención. Varía los premios para mantener vivo el interés. Además de las golosinas, los juguetes o los elogios también funcionan como premio.
Busca un lugar tranquilo y sin distracciones. Un espacio familiar como la sala o un patio en calma son ideales. Asegúrate de que ambos tengan espacio suficiente para practicar con comodidad.
Tu perro aprende mejor cuando está relajado y atento. Evita entrenar cuando esté cansado o demasiado alterado. Tu actitud es contagiosa: sé paciente, amable y positivo para crear un ambiente de aprendizaje agradable.
Planifica sesiones cortas pero frecuentes. Varias sesiones de 5 a 10 minutos al día suelen ser más efectivas que una sola sesión larga y agotadora. Mantén la coherencia con tus órdenes y premios. Esto ayuda a tu perro a aprender rápido y a entender qué esperas de él. Con esta preparación, tendrás las bases para un adiestramiento exitoso y disfrutable. Una buena preparación es la clave para que tu perro aprenda habilidades nuevas de forma divertida y efectiva.
Para practicar "dar la pata", lo ideal es que tu perro ya conozca la orden de "sentado", ya que este ejercicio parte de ahí. ¿Tu peludo ya se sienta? Entonces puedes pasar al segundo paso. Empieza en un ambiente tranquilo y siéntate en el suelo para quedar a la altura de sus ojos. Ten a mano los premios favoritos de tu perro, pero fuera de su vista, para que no se distraiga. Asegúrate de que tu perro esté concentrado en ti. Puedes llamarlo por su nombre o mostrarle un premio para captar su atención. Esconde un premio en tu mano frente a los ojos de tu perro y acerca el puño cerrado a su nariz. La mayoría de los perros intentarán alcanzar el premio tocando tu mano con el hocico o la pata. Espera con paciencia hasta que levante la pata para conseguir el premio. En cuanto intente alcanzarlo con la pata, abre la mano y dáselo. Repite el paso anterior, pero esta vez suelta el premio solo cuando tu perro toque tu brazo o tu mano con la pata. Repite el mismo paso, pero ahora sin esconder un premio en la mano que le ofreces. Cuando tu perro toque tu brazo o tu mano con la pata, prémialo con la otra mano. Ahora ofrécele la palma de tu mano abierta y plana. Deja que apoye la pata y espera uno o dos segundos antes de premiarlo con la otra mano. Ahora di la orden que hayas elegido mientras extiendes la palma (por ejemplo, "pata"). Deja que la pata descanse un poco más en tu mano. Después, premia y elogia con ganas. Cuando tu perro responda de forma fiable a la orden, practícala en distintos lugares y situaciones para afianzar la respuesta. Ve reduciendo la frecuencia de los premios poco a poco, para que tu perro no dé la pata únicamente a cambio de golosinas.
El refuerzo positivo es un método muy poderoso en el adiestramiento canino. Se basa en premiar la conducta deseada para fomentarla, y juega un papel fundamental al enseñar la orden "dar la pata".
El refuerzo positivo hace que aprender sea más agradable y motivador para tu perro. Es mucho más probable que repita un comportamiento si sabe que después viene un premio. Este método se basa en la confianza y el entendimiento, no en el miedo ni la intimidación, lo que fortalece el vínculo entre tú y tu perro.
Enseñar "dar la pata" a veces puede resultar complicado. Pero no te preocupes: la mayoría de los problemas tienen solución. A continuación repasamos los retos más habituales y te damos consejos prácticos para resolverlos.
Cuando tu perro domine la orden básica de "dar la pata", puedes ampliar el adiestramiento y hacerlo más variado. Aquí tienes algunas ideas para llevar "dar la pata" al siguiente nivel y seguir estimulando la mente de tu perro.
Enséñale a tu perro a alternar entre la pata izquierda y la derecha. Puedes usar una orden distinta para cada pata, como "pata izquierda" y "pata derecha". Esta combinación fomenta la flexibilidad mental y la capacidad de responder a instrucciones específicas.
Choca esos cinco Convierte "dar la pata" en un "choca esos cinco" sosteniendo tu mano más arriba y enseñándole a golpear tu palma abierta con la pata. Es una variación muy divertida que además trabaja la coordinación.
Enséñale a cruzar las patas levantando primero una y luego la otra. "Cruzar patas" mejora la destreza y la conciencia corporal.
Enséñale a apoyar la pata sobre distintos objetos: una pelota, un libro o una caja. Esto desarrolla la flexibilidad cognitiva y la capacidad de seguir instrucciones en contextos diferentes.
Combina dar la pata con un giro. Tu perro debe girar mientras te da la pata. Esto añade un reto físico y trabaja la coordinación. Estas variaciones avanzadas ofrecen un desafío variado para tu perro. Recuerda introducir cada truco nuevo con calma y siempre usar refuerzo positivo. ¡Disfruten probándolas y aprendiendo juntos!
Una experiencia de adiestramiento segura y positiva es fundamental para la salud y el bienestar de tu perro. A continuación tienes algunos consejos de seguridad importantes para tener en cuenta durante el adiestramiento de "dar la pata" y otras actividades, así evitas el sobreesfuerzo y aseguras una experiencia positiva.
Respeta las necesidades individuales de tu peludo. Cada perro es diferente. Presta atención a los límites de tu perro en cuanto a resistencia, concentración y capacidad física. Observa señales de cansancio o estrés como bostezos, retraimiento o rechazo. Cuando tu perro muestre signos de fatiga, es hora de hacer una pausa. No lo agobies con tareas demasiado complicadas. Empieza con ejercicios sencillos y ve aumentando la dificultad poco a poco. Mantén las sesiones cortas y amenas. Varias sesiones breves son más efectivas y menos agotadoras que una sesión interminable.
Usa elogios, premios y juego como recompensa. Evita métodos duros o de castigo que puedan afectar el bienestar de tu perro. Sé paciente y comprensivo. Si a tu perro le cuesta aprender algo, tómate el tiempo necesario para ayudarlo sin mostrar frustración ni enojo. Elige un lugar tranquilo y seguro para entrenar, alejado de peligros como calles transitadas u objetos filosos. Haz pausas regulares. Dale tiempo a tu perro para relajarse y descansar entre ejercicios. Esto previene el sobreesfuerzo y hace que el adiestramiento sea más agradable.
Asegúrate de que tu perro esté sano y no tenga algún problema de salud que pueda agravarse con el adiestramiento. Revisa sus patas con frecuencia en busca de señales de lesión o sensibilidad, especialmente después de ejercicios nuevos o intensos.
Asegúrate de que tu perro esté sentado y ofrécele un premio en tu puño cerrado. Cuando rasque tu mano con la pata, ábrela y dale el premio. Di "dar la pata" al mismo tiempo. Lee el artículo completo.
Lo más importante es crear un ambiente relajado y siempre elogiar y premiar a tu perro cuando haga algo bien. Con mucha paciencia, puedes enseñarle un montón de trucos. Un clicker puede ser de gran ayuda.
Tu perro es capaz de aprender muchas palabras y órdenes, y puede percibir cómo te sientes por tu voz y tu tono. Los perros entienden mucho más de lo que te imaginas.
No es nada difícil enseñarle esta orden a tu perro. Solo sigue nuestra guía paso a paso. Pronto tu peludo saludará a las visitas y amigos no a lengüetazos, sino con un apretón de pata.
Para terminar, aquí van algunos consejos más para facilitarte el adiestramiento con tu compañero de cuatro patas:
Dar la pata es un truco divertido y muy gratificante para enseñar a tu perro. No solo fortalece la relación entre ambos, sino que también le brinda una valiosa estimulación mental. Recuerda que cada perro es único y aprende a su propio ritmo. Celebra los pequeños logros, ten paciencia con los tropiezos y, sobre todo, ¡disfruta el tiempo con tu compañero fiel! ¡Que se diviertan entrenando!