¿Tu perro sigue orinando dentro de casa? Enseñarle a hacer sus necesidades fuera puede ser todo un reto, pero no te preocupes. En este artículo te compartimos cinco estrategias probadas que te ayudarán a lograrlo. Vamos a explorar las posibles causas y te daremos consejos prácticos para que tu compañero aprenda de una vez por todas.

Puntos clave
Cuando tu perro orina en casa a pesar de haber salido hace poco, puede deberse a varias razones. Lo fundamental es observar su comportamiento con atención para identificar la causa y poder actuar en consecuencia. Algunos problemas se resuelven rápido, mientras que otros requieren más paciencia y dedicación. Pero tranquilo, en la mayoría de los casos se puede solucionar. Estas son algunas de las causas más frecuentes:
Ciertas enfermedades pueden provocar que tu perro pierda el control de la vejiga. Si los accidentes empezaron de repente, podría tratarse de una infección urinaria, problemas renales o diabetes. Entre los síntomas más comunes están: ganas frecuentes de orinar, dolor al hacer pipí, sangre en la orina, orina con olor fuerte, decaimiento, cansancio o fiebre. Si sospechas que hay una causa médica, lleva a tu perro al veterinario de inmediato.
Es posible que tu perro nunca haya aprendido a hacer sus necesidades fuera de casa. Con algo de paciencia, también puedes enseñárselo a un perro adulto. Las reglas básicas son las mismas que para los cachorros, aunque el proceso puede tardar un poco más.
Algunos perros también marcan territorio dentro de casa. Es un comportamiento natural, pero puede intensificarse con cambios en el hogar. Si notas que tu perro empieza a marcar en interiores, establece límites claros. La ansiedad también puede provocar que orine dentro de casa.
Para identificar la causa, hazte preguntas como: ¿Desde cuándo ocurren los accidentes y puedo relacionarlos con alguna situación concreta? ¿Ha habido algún episodio de estrés? ¿Vivió alguna experiencia traumática? ¿Le tiene miedo a ciertas personas, o soy yo quien está demasiado estresado? Estas preguntas te ayudarán a llegar a la raíz del problema.
Si tu perro orina en la cama, lo mejor es que le restrinjas el acceso hasta que se resuelva el problema. Limpia todas las zonas afectadas de inmediato con un limpiador enzimático para eliminar el olor. Así evitarás que detecte el rastro y vuelva a marcar en el mismo lugar.
Asegúrate de que tu perro tenga su propio lugar cómodo para dormir. Averigua si el estrés o la ansiedad son la causa y trabaja en eliminar esos factores. Puedes usar medidas relajantes como difusores de feromonas, música suave o simplemente pasar más tiempo con él.
Es normal que a veces te frustres cuando tu perro tiene otro accidente dentro de casa. Pero recuerda: regañarlo o, peor aún, castigarlo físicamente no es la solución.
Al igual que con las personas, el maltrato emocional o físico hacia los animales es absolutamente inaceptable.
Ya sea que tu perro sea cachorro o que simplemente no haya recibido una buena educación higiénica, el proceso de adiestramiento es el mismo. Con perros adultos, quizá necesites un poco más de paciencia. Ten en cuenta que los cachorros no suelen tener control total de la vejiga y los intestinos hasta aproximadamente las 16 semanas de vida. Por eso, la paciencia y las expectativas realistas son clave. Sigue estos pasos:
Cuando determines que los accidentes de tu perro se deben a falta de adiestramiento, empieza a trabajar en ello cuanto antes. Los cachorros también pueden comenzar desde temprano; lo ideal es empezar desde el primer día que lleguen a tu hogar.
Lo más probable es que tu perro orine en momentos o circunstancias específicas. Presta atención a cuándo ocurren los accidentes dentro de casa. Suelen pasar justo después de despertar o de comer. Que olfatee el suelo o dé vueltas en círculos suelen ser señales claras.
Cuando identifiques en qué momentos tu perro tiende a orinar, aprovecha esas oportunidades para sacarlo a pasear. De esta forma, le irás enseñando a orinar fuera en lugar de dentro de casa. Al principio requiere algo de paciencia, pero merece la pena. Y recuerda: regañarlo es contraproducente. Mantén la calma y sé constante.
Cuando ya estés aprovechando esos momentos clave para los paseos, es hora del siguiente paso: premia a tu perro cada vez que haga sus necesidades fuera. Puedes darle una golosina o felicitarlo con entusiasmo. Hazlo después de cada salida exitosa durante varias semanas. Sigue premiándolo hasta que deje de tener accidentes dentro de casa.
Puede pasar que tu perro tenga algún accidente esporádico dentro de casa. Son pequeños retrocesos que no deberían desanimarte. Y una vez más: regañarlo no sirve de nada. Cuando los accidentes se detengan, puedes empezar a reducir los premios poco a poco. Dale varias semanas a este proceso y sigue dándole un premio de vez en cuando.
Consejos adicionales: Limpia los accidentes de inmediato con un limpiador enzimático para eliminar los olores. Alimenta a tu perro a horas fijas para regular su digestión y no dejes comida disponible todo el día. Sácalo una última vez justo antes de irte a dormir. También puedes limitar su acceso al agua por la noche para evitar accidentes nocturnos.
Si notas que tu perro orina con una frecuencia inusual, las causas pueden ir desde problemas de comportamiento hasta problemas de salud.
Lleva a tu perro al veterinario para descartar posibles causas médicas como diabetes, problemas renales o infecciones urinarias. Los análisis de orina y sangre pueden ayudar a determinar el origen de la micción frecuente.
Presta atención a cuánta agua y comida consume tu perro. Observa si hay cambios en sus hábitos de alimentación o bebida. Dale a tu perro más oportunidades de hacer ejercicio al aire libre. Fíjate si realmente orina cada vez que sale.
Vigila cualquier otro cambio de comportamiento o señal de estrés, ansiedad o malestar. Revisa si ha habido cambios en el entorno de tu perro o en su rutina diaria que puedan estar generándole estrés.
Procura que su entorno sea tranquilo y estable, y evita las fuentes de estrés. Dale a tu perro seguridad y calma para reducir posibles ansiedades. Controla su peso para detectar una pérdida inexplicable. Mantente atento a señales de debilidad, apatía u otros síntomas.
Si tu perro orina con demasiada frecuencia, obsérvalo con cuidado y llévalo al veterinario para determinar la causa. Un examen veterinario es indispensable para descartar o tratar problemas de salud. Con las medidas y los cuidados adecuados, el problema se puede resolver en la mayoría de los casos.
Si tu perro bebe y orina más de lo normal, puede ser señal de algún problema de salud. Es fundamental observar su comportamiento de cerca y acudir al veterinario si es necesario. Estos son algunos pasos que puedes seguir:
Si tu perro bebe y orina mucho, es necesario observarlo con atención y llevarlo al veterinario para identificar y tratar la causa de fondo. Con un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, la mayoría de las afecciones se pueden manejar bien, y tu perro podrá llevar una vida sana y feliz.
Si tu perro marca dentro de casa, puede ser bastante problemático. Los perros marcan para reclamar su territorio y comunicarse con otros perros. Antes de intentar corregir este comportamiento, asegúrate de que no haya un problema médico detrás. Una visita al veterinario te sacará de dudas.
Si tu perro no está castrado ni esterilizado, este procedimiento puede ayudar a reducir el marcaje. Esto aplica sobre todo para los machos, aunque también puede funcionar con las hembras. Limpia a fondo las zonas marcadas con un limpiador enzimático para eliminar cualquier rastro de olor. Así reducirás el impulso de volver a marcar en el mismo sitio.
Enséñale a tu perro a orinar cuando se lo indiques y felicítalo cuando marque afuera. Si notas que está a punto de marcar dentro de casa, distráelo y sácalo de inmediato. Restringe su acceso a las zonas que suele marcar y no lo dejes sin supervisión en interiores.
Mantén las rutinas: los cambios en la rutina diaria pueden generarle estrés. Intenta conservar los hábitos y horarios habituales. Dale a tu perro suficiente atención, juego y actividad para evitar el aburrimiento y la frustración.
Cuando tu perro orina en casa de otra persona, puede haber varias razones. Es normal que los perros reaccionen de forma diferente ante entornos desconocidos, y hay varios factores que pueden influir en este comportamiento:
Algunos perros marcan en un entorno nuevo para establecer su territorio. El olor de otros animales puede desencadenar el marcaje, especialmente en machos sin castrar. Los lugares desconocidos pueden provocar estrés e inseguridad en tu perro, y un perro nervioso o inseguro puede orinar dentro de casa.
En algunos perros, la emoción del momento puede provocar que orinen. Otros lo hacen como señal de sumisión. Los problemas de salud, como las infecciones urinarias, también pueden afectar el control de la vejiga. Algunos perros sufren incontinencia, sobre todo con la edad. Un perro que no ha recibido una buena educación higiénica puede tener accidentes dentro de casa. Y si no sale con la frecuencia suficiente, los accidentes son casi inevitables.
La frecuencia con la que un perro necesita hacer sus necesidades depende de su edad, su estado de salud, cuánta agua toma y el tipo de alimento que consume. Aquí tienes algunas pautas generales:
Cada 1 a 2 horas: Los cachorros tienen la vejiga pequeña y necesitan orinar con más frecuencia, sobre todo después de jugar, comer, beber y justo al despertarse. Por la noche: Es posible que los cachorros también necesiten salir durante la noche, al menos hasta que tengan unos cuantos meses.
Cada 5 a 8 horas: La mayoría de los perros adultos necesitan orinar cada 5 a 8 horas aproximadamente. Eso significa unas 3 a 5 veces al día, incluyendo por la mañana, al mediodía, por la tarde y antes de dormir. Por la noche: Los perros adultos sanos normalmente pueden aguantar toda la noche sin necesidad de salir.
Con más frecuencia: Los perros mayores pueden necesitar orinar más seguido debido a problemas de salud propios de la edad, como afecciones renales o incontinencia. Por la noche: Los perros mayores también pueden necesitar salir con más frecuencia durante la noche.
Consumo de agua: Los perros que beben mucho también necesitan orinar con más frecuencia. La cantidad de agua que toman puede verse influida por el tipo de alimento, la temperatura o problemas de salud. Tipo de alimento: Los perros que comen principalmente alimento húmedo ingieren más agua y pueden necesitar orinar más seguido que los que comen alimento seco.
Aumento de la frecuencia: Si tu perro de repente necesita orinar mucho más de lo habitual, puede ser señal de un problema de salud como infección urinaria, cálculos en la vejiga o diabetes. En ese caso, consulta a un veterinario.
Es fundamental que observes y conozcas las necesidades individuales de tu perro. Si notas cambios en sus patrones de micción o señales de malestar, acude al veterinario para descartar posibles problemas de salud.
Hay varias razones por las que tu perro orina dentro de casa por la noche. Estas son algunas de las causas más comunes y sus soluciones:
Infección urinaria: Las infecciones del tracto urinario pueden impedir que los perros aguanten mucho tiempo sin orinar. Edad: Los perros mayores pueden sufrir incontinencia y tener dificultad para aguantar toda la noche. Enfermedades: La diabetes, los problemas renales u otras afecciones pueden provocar que orine con mucha frecuencia.
Solución: Si hay indicios de un problema de salud, lleva a tu perro al veterinario de inmediato.
Beber tarde: Si tu perro bebe mucho justo antes de dormir, es probable que necesite salir durante la noche. Tipo de alimento: El alimento húmedo hace que el perro ingiera más agua en comparación con el alimento seco.
Solución: Controla y regula los hábitos de bebida de tu perro, especialmente por la noche.
Pocas salidas: Si tu perro no sale lo suficiente por la noche, puede que no logre aguantar hasta la mañana.
Solución: Dale un último paseo justo antes de irte a dormir para que pueda vaciar la vejiga.
Ansiedad y estrés: Algunos perros orinan dentro de casa por miedo o estrés. Cambios en el entorno: Las mudanzas o los cambios en el hogar pueden generar estrés.
Solución: Identifica las fuentes de estrés y trabaja en crear un entorno más seguro y tranquilo para tu perro.
Adiestramiento: Algunos perros, sobre todo los cachorros, puede que aún no estén completamente educados.
Solución: Un adiestramiento constante con refuerzo positivo puede ayudar a mejorar la higiene.
Antes de intentar tratar una infección urinaria en tu perro con remedios caseros, consulta siempre a un veterinario.
Las infecciones urinarias pueden tener diversas causas, y algunas requieren tratamiento médico específico. Aquí tienes algunos remedios caseros y consejos generales que pueden servir de apoyo, pero que no sustituyen la atención veterinaria:
Los remedios caseros pueden complementar el tratamiento de las infecciones urinarias, pero no sustituyen la visita al veterinario. El veterinario puede hacer un diagnóstico preciso y recomendar el tratamiento adecuado. Si sospechas que tu perro tiene una infección urinaria, acude siempre al veterinario.
Lo más importante es descubrir la causa de los accidentes. Si se trata de un problema médico como una infección urinaria, el veterinario puede tratarla. Si tu perro necesita adiestramiento, en este artículo encontrarás todo lo que necesitas saber para lograrlo.
Puede ser que tu perro todavía no haya aprendido a hacer sus necesidades fuera, o que no pueda aguantar las ganas de orinar por algún problema de salud. Algunos perros también tienden a marcar dentro de casa debido a su temperamento o a un comportamiento dominante.
A partir de los cuatro meses de edad aproximadamente, los perros pueden empezar a controlar la vejiga. Algunos aprenden solos, pero la mayoría necesita adiestramiento. Este proceso puede llevar desde unas pocas semanas hasta varios meses.
Cuando un perro que ya estaba educado vuelve a tener accidentes, podría haber una causa médica como una infección urinaria. También puede deberse al estrés o a un cambio en su entorno. Las visitas de otros perros también pueden despertar el instinto de marcaje.
Como los cachorros no pueden aguantar las ganas de orinar durante mucho tiempo, debes sacarlo cada dos o tres horas. Lo ideal es programar los paseos en los momentos en que normalmente tendría accidentes dentro de casa.
Enseñar a un perro a hacer sus necesidades fuera de casa puede ser un verdadero desafío, pero es una parte esencial de su adiestramiento. Las causas de los problemas en este tema son variadas e incluyen factores de salud, rasgos de personalidad y distintos aspectos del adiestramiento.
Lo bueno es que muchos de estos factores los puedes abordar y mejorar tú mismo como dueño. Con un enfoque paciente y constante, sin recurrir jamás a los gritos ni al castigo físico, es perfectamente posible educar a tu perro con éxito.
Si sospechas que hay una causa relacionada con la salud, lo más importante es acudir al veterinario lo antes posible. Al final del día, una relación cariñosa y respetuosa con tu perro siempre debe ir primero. Porque solo desde la confianza se puede lograr un adiestramiento efectivo. Nota: Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la consulta con un veterinario. Si tu perro presenta problemas de salud, acude siempre a un profesional.
Recuerda siempre: La paciencia, el tiempo y el cariño son la clave del éxito en la educación higiénica de tu perro.