Lo más importante en pocas palabras
- Reconocer el cebo envenenado: Los cebos preparados suelen contener cuchillas de afeitar, clavos o venenos como el raticida y el anticongelante.
- Identificar los lugares peligrosos: Los cebos envenenados suelen colocarse en parques, bosques y jardines por parte de quienes odian a los perros.
- Prevención: No dejes que tu perro coma nada del suelo y mantenlo siempre vigilado.
- Medidas en una emergencia: Separa a tu perro del cebo de inmediato y contacta enseguida con el veterinario.
- Entrenamiento: Practica órdenes como «Suelta» y «Dame» para proteger a tu perro.
¿Qué aspecto tienen los cebos envenenados? ¿Qué venenos se usan para ello? Si mi perro ha comido un cebo envenenado, ¿qué debo hacer? Estas y otras preguntas quiero aclararlas con este artículo. Además, para este artículo nos hemos asesorado con el veterinario Mag.med.vet. Emin Jasarevic. Una y otra vez se oye hablar de ataques con veneno contra perros en el vecindario. Por eso es tan importante que reconozcas los cebos envenenados y que, llegado el caso, sepas cuál es el método de actuación correcto.
¿Qué es exactamente un cebo envenenado?
Por cebo envenenado se entiende todo aquello que podría causar un daño a la salud de tu perro. ¡La imaginación de los malhechores es enorme! Los cebos preparados suelen contener lo siguiente:
- Cuchillas de afeitar
- Clavos
- Antimoluscos (granulado contra babosas)
- Raticida
- Trozos de vidrio
- Productos químicos (anticongelante)
- Chocolate
Como soporte para los cebos se utilizan a menudo:
- Morcilla
- Albóndigas de carne picada
- Salchicha de carne
- Salchichas
- O cualquier otra cosa apetitosa para el perro
Diferentes riesgos de intoxicación
En cuanto sales de casa con tu compañero, existen algunos riesgos de intoxicación a los que hay que prestar atención. Los cebos envenenados pueden colocarse de forma muy premeditada. Además de distintos venenos, se utilizan también trozos de vidrio, clavos, anzuelos e incluso cuchillas de afeitar. La imaginación de quienes odian a los animales no tiene límites.
Por eso, no dejes que tu fiel compañero coma nada fuera de casa y mantenlo bien vigilado. Los cazadores también usan cebos envenenados. No para acabar con perros, sino con animales como zorros, martas o cuervos. A menudo se emplean huevos envenenados. Para ello, por lo general se inyecta veneno en huevos de gallina. Después, el punto de inyección se sella, por ejemplo, con silicona y se coloca de forma intencionada en determinados lugares.
Aunque hoy en día este método ya no está permitido, deberías tener cuidado si encuentras huevos por casualidad en el bosque. Presta especial atención cuando estés con tu protegido en el extranjero. Otro peligro son los animales que ya han muerto a causa de una intoxicación. En la mayoría de los casos se trata de ratones, ratas, pájaros y también otros animales. También las plantas tóxicas, los pesticidas y los residuos desconocidos pueden encerrar peligros.
Peligros en el propio hogar
También en el propio hogar pueden acechar «cebos envenenados involuntarios». Por eso, procura que los siguientes objetos o alimentos no estén al alcance de tu fiel compañero:
- Medicamentos, drogas, alcohol, tabaco
- Alimentos tóxicos como chocolate, granos de café, nueces de macadamia, etc.
- Productos de limpieza (detergentes, jabones, etc.)
- Plantas tóxicas
- Productos protectores y abonos para plantas
- Anticongelante (¡tiene un sabor dulzón! Al llenar el radiador o el depósito de agua del coche puede caer un poco al suelo. El principio activo que contiene, el glicol, puede causar graves daños renales.)
En la propiedad, el «vecino malvado» También pueden encontrarse cebos envenenados colocados de forma premeditada en el propio terreno. Esto no es algo raro cuando se sabe que en el vecindario más cercano vive gente que odia a los perros. Para ello se utilizan, entre otros:
- Premios envenenados
- Cebos envenenados colocados o lanzados a propósito con raticida, pesticidas o granulado antibabosas
- Abonos y plantas tóxicas
IMPORTANTE: A menudo estos se mezclan también con comida húmeda o albóndigas de carne y se colocan de forma intencionada en la propiedad. Se encuentran en la valla del jardín, bajo los arbustos o en los bordes de los caminos. Básicamente, en cualquier sitio donde nosotros los humanos no miramos necesariamente, pero al que el olfato de nuestro perro llega sin problema.
4 consejos para la prevención
1. Reconocer de inmediato los lugares peligrosos
Los peligros de venenos o de ataques con veneno están por todas partes. Con nuestros queridos perros, esto puede ocurrir en un abrir y cerrar de ojos. Tragan algo antes de que puedas siquiera reaccionar. Por eso deberías mantenerlo siempre vigilado y estar pendiente de él en todo momento.
No dejes que la correa se suelte demasiado, de modo que, en un caso extremo, puedas volver a acercarlo a ti de un tirón si no obedece tu orden. Los lugares de mayor riesgo son los arbustos, los bordes de los caminos, los parques, los alrededores de los bancos y los contenedores de basura. Fíjate además en si en el vecindario vive gente que odia a los perros. ¿Hay avisos de otros dueños de perros o ha salido algo en los medios?
2. Identificar el cebo envenenado
Todo lo comestible que se pueda encontrar durante un paseo es, por norma general, sospechoso. Por motivos de seguridad, no minimices nada. Esto vale igualmente para los juguetes para perros. Estas cosas pueden haber sido manipuladas con agujas, cuchillas de afeitar o veneno.
Si es algo ajeno, lo mejor es darle un buen rodeo. Si además, al mirar más de cerca, ves granos de color o algo brillante en una albóndiga de carne picada o algo parecido, el caso está claro al 100 %.
3. Reconocer un comportamiento sospechoso del perro
Nadie conoce a tu perro tan bien como tú. Por eso, un comportamiento anormal lo detectas de inmediato. Pero si tu peludo amigo aún no lleva tanto tiempo a tu lado, aprende a «leerlo».
Cuando va suelto, se puede reconocer incluso a distancia si tu compañero de cuatro patas ha encontrado algo especial. Porque los perros suelen haber aprendido muy pronto que pueden comerse prácticamente cualquier cosa. Cuando no se les observa, hay que no quitarles el ojo de encima. Por eso, también debería obedecer tus órdenes desde lejos.
4. Gestionar correctamente los avisos sobre cebos envenenados
Si se encuentran cebos envenenados en tu ruta de paseo o se han anunciado amenazas inminentes, entonces hay que proteger la vida de tu perro con medidas adecuadas.
Puede ocurrir perfectamente que estas resulten muy incómodas para ti y para él, pero son imprescindibles.
- Si sabes que se han colocado cebos envenenados en tu ruta, intenta evitar esa zona (noticias en los medios, avisos de otros dueños de perros).
- Si esto no es posible, debes tener a tu protegido bajo control en todo momento (nada de andar suelto).
- Si tu compañero de cuatro patas tiende a llevarse de inmediato a la boca todo lo que encuentra e incluso a tragárselo, también es útil un bozal, hasta que pase el peligro.
- Órdenes como «Junto» deberían funcionar impecablemente; en casos especiales también es una ventaja que conozca la orden «Detrás». Con ella, tu perro camina en fila detrás de ti.
5. Entrenar al perro
En determinadas etapas de la vida de tu perro, sobre todo de cachorro, quiere llevarse a la boca todo lo que se le pone por delante. En parte, esto también puede aparecer más adelante. Esto vale tanto cuando va suelto como cuando va con correa.
Chicles, colillas de cigarrillo, trozos de papel o piedrecitas. Lo que se come o vuelve a escupir es difícil de comprobar. Por eso, practica las órdenes «Dame» y «Suelta» para que funcionen siempre y en cualquier momento. Puedes enseñárselas a cambio de un premio. Lo mejor es hacerlo además con una orden intermedia como «Sienta».
Consejo: Si tu perro tiene la necesidad compulsiva de recoger todo lo que encuentra, esto también puede estar relacionado con una carencia. Al respecto existen resultados sorprendentes con comprimidos de levadura. Si es necesario, deberías consultarlo también con tu veterinario.
Así proteges a tu perro y actúas correctamente en una emergencia
- Separa a tu perro del cebo envenenado de inmediato
- ¡No lo hagas vomitar bajo ningún concepto! (¡los venenos corrosivos dañan la zona de la garganta y el cuello! Con objetos afilados se pueden provocar además lesiones aún peores.)
- Contacta enseguida con el veterinario y cuéntale tu sospecha; infórmale también de los síntomas que vayan apareciendo
- Anota qué ha comido tu perro y en qué cantidad
- Guarda una muestra del presunto cebo (protégete a ti mismo y lleva guantes)
- Si las hay, recoge las deposiciones (heces, vómito, etc.)
- Sigue vigilando a tu perro y observa su comportamiento
- A continuación, acude de inmediato al veterinario junto con las muestras
Entrenamiento anti cebos envenenados con el perro
Además de las medidas de precaución y la información mencionadas arriba, existen también otras medidas que se pueden tomar. Se trata de formación para tu compañero de cuatro patas y para ti mismo.
Con este entrenamiento conoces aún mejor a tu perro y él a ti. Os preparáis para una emergencia y, además, reforzáis vuestra amistad. En un entrenamiento de este tipo aprendéis lo siguiente:
-
A enfocar la atención de tu perro en ti, con o sin órdenes
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Tu perro aprende a ignorar la comida que percibe en público
-
Ya no come tampoco nada del suelo
-
Tú consigues el control a distancia y tu perro la obediencia a distancia
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Tu perro también aprende a no comer nada de personas desconocidas
-
Y si aun así llega a recoger algo ajeno, te lo entrega a la orden
¿En qué región se encuentran más cebos envenenados?
No está documentado con exactitud dónde se reparten más cebos envenenados. Sin embargo, quienes odian a los perros suelen recurrir a lugares públicos. Esto vale para plazas de mercado, parques, bosques, arbustos, lagos o prados con hierba alta. Los soportes, casi siempre sabrosos trozos de carne, buscan engañar tanto al perro como al dueño. A través de internet puedes averiguar si ha habido hallazgos de cebos envenenados en tu zona y cuándo.
IMPORTANTE: Si encuentras un cebo envenenado, comunícaselo de inmediato a la policía. Esta tiene que recogerlo y rastrear también la zona. Aunque también puedes llevarte el cebo tú mismo, ¡lleva siempre guantes para protegerte del veneno de contacto!
Colocar cebos envenenados es un delito y se persigue penalmente. La pena por ello es de hasta 3 años de prisión o multas económicas.
¿Qué son los cebos envenenados?
Por cebo envenenado se entiende todo aquello que podría causar un daño a la salud de tu perro. ¡La imaginación de los malhechores es enorme! Por lo general se introducen venenos o cuchillas de afeitar en la carne para que el perro recoja esta trampa.
¿Dónde se colocan los cebos envenenados?
Los cebos envenenados se colocan a menudo en lugares públicos como parques, bosques o lagos. Además, ocurre que quienes odian a los perros también llenan de cebos envenenados los jardines de los dueños de perros.
¿Qué debo hacer si descubro un cebo envenenado?
Llama de inmediato a la policía e intenta mantener a tu perro alejado de él. No toques el cebo sin guantes, ya que podría estar impregnado de veneno de contacto.
¿Cómo evito que mi perro coma cebos envenenados?
Lo más importante es una buena educación, de modo que tu perro no coma nada del suelo sin tu permiso y obedezca la orden «Suelta». Mantenlo siempre vigilado mientras estéis fuera de casa.
¿Qué debo hacer si mi perro ha sido envenenado?
Si tu perro muestra signos de intoxicación o ha comido un cebo sospechoso, llama de inmediato al veterinario o a una clínica de urgencias y acude allí. Lleva el cebo, el envase, el vómito o las heces como muestra si puedes. Da carbón activado solo si el veterinario o urgencias te lo indican.
¿Has prestado atención?
Pregunta 1 de 3¿Qué no debes hacer bajo ningún concepto si tu perro ha comido un cebo envenenado?
Recomendación del veterinario
El peligro de que tu protegido sea víctima de un cebo envenenado acecha por todas partes. Por eso, deberías mantener siempre los ojos y los oídos bien abiertos y no minimizar nada. La mejor medida de precaución es condicionar a tu perro. Debe obedecerte, no recoger nada de personas desconocidas ni del suelo. Y si aun así llega a tener algo en la boca, debe soltarlo de nuevo a la orden. ¡Este entrenamiento no es nada fácil!
Desde el punto de vista de la psicología animal, encontrar comida es un proceso que tu perro vive como una recompensa. Pero una vez que el entrenamiento se ha completado con éxito, es la mejor protección tanto para la persona como para el animal. Si aun así ocurre, no pierdas tiempo y acude de inmediato al veterinario o a urgencias.





