- La gingivitis (inflamación de las encías) es un problema frecuente en los perros
- Síntomas: encías enrojecidas, mal aliento, falta de apetito
- Sin tratamiento, puede provocar la pérdida de dientes y daños en los órganos
Las inflamaciones de las encías en los perros empiezan a menudo con un mal aliento aparentemente inofensivo. En el peor de los casos, provocan la pérdida de dientes y daños permanentes en los órganos. A lo largo de su vida, hasta el 85 por ciento de todos los perros desarrollan gingivitis.
¿Qué es la gingivitis?
Las inflamaciones de las encías en los perros, denominadas técnicamente gingivitis, no son algo inofensivo. Las causas suelen ser una combinación de varios factores: la tenencia, las condiciones de vida, la alimentación y la predisposición genética. En la práctica veterinaria, la gingivitis se clasifica en un índice de 0 a 3.
Una gingivitis no tratada desemboca con frecuencia en una periodontitis. Esta hace que las encías y el aparato de sujeción del diente retrocedan de forma irreparable y ataca los huesos maxilares. Las consecuencias de la gingivitis se consideran reversibles: los daños se pueden reparar con tratamiento. La periodontitis, en cambio, deja huellas permanentes: si el hueso maxilar ya ha sido atacado de forma extensa, no puede volver a regenerarse.
¿Qué ocurre con una gingivitis no tratada?
- Recesión de las encías
- Formación de bolsas gingivales
- Exposición de las raíces dentales
- Aparición de supuración
- Huesos maxilares atacados (periodontitis)
- Caída de los dientes
Aparición de las inflamaciones de las encías
Las razas de perro más grandes enferman sobre todo a una edad avanzada, a partir del 5.º o 6.º año de vida. La alimentación es importante para la flora bacteriana de la boca. El pienso seco duro de forma regular mantiene a raya la placa dental y la formación de sarro.
En algunos casos, sin embargo, la causa son tumores en el tejido blando de la boca o lesiones generales en la zona bucal. Algunas razas tienen una mayor tendencia genética a la gingivitis: en especial los perros pequeños como el carlino, el pequinés, el shih tzu o el caniche enano, en los que las inflamaciones de las encías pueden aparecer ya a una edad temprana.
Síntomas
Como la gingivitis es un proceso inflamatorio complejo, la placa bacteriana desempeña un papel central. Existen dos tipos de placa bacteriana:
- La forma blanda se elimina fácilmente con un cuidado dental regular. Los perros tienen una saliva antibacteriana natural que les resulta beneficiosa.
- La forma mineralizada, el sarro, debe ser retirada por el veterinario.
En la fase inicial, los perros no muestran en la mayoría de los casos cambios de comportamiento llamativos y siguen comiendo como de costumbre. El único indicio temprano suele ser el característico mal olor de la boca. También un mal aliento inexplicable, sin cambio de alimentación, debe tomarse en serio: puede indicar una inflamación de las encías u otras enfermedades en la boca, la garganta o los órganos.
Si la enfermedad avanza, aparecen los siguientes síntomas:
- Saliva purulenta y sanguinolenta
- Rechazo de la comida
- Masticación cautelosa o masticación por un solo lado
- Pérdida de peso
- Caída de los dientes
- Dolor en la cabeza y la mandíbula
- Frotar la cabeza contra el suelo
- Episodios de fiebre, estados de debilidad
Una inflamación de las encías persistente puede provocar daños en los órganos: las bacterias de la boca pasan a través de las encías al organismo y pueden atacar el corazón y los riñones.
Tratamiento
Ante la sospecha de una inflamación de las encías, el perro debe acudir de inmediato al veterinario. El sarro se retira con aparatos dentales: en los casos complicados, en una clínica especializada, y en la mayoría de los casos, en el veterinario.
El tipo de tratamiento depende de la gravedad. En una gingivitis leve, suele bastar con eliminar la placa bacteriana. No obstante, hay que desinfectar toda la cavidad bucal: con enjuagues de solución salina y clorhexidina o con un gel de clorhexidina que se aplica frotando sobre las encías.
A veces hay que extraer los dientes que ya están flojos. El veterinario mide en ese momento la recesión de las encías y del hueso maxilar. Todo el procedimiento se realiza por lo general bajo anestesia general. Si las bacterias de la cavidad bucal ya están atacando órganos internos, se aplica un tratamiento breve con antibióticos. También existen enfoques homeopáticos (Calcium Sulfuratum, Ferrum Phosphorum, Silicea) que ofrecen algunos veterinarios.
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Pregunta 1 de 3¿Qué diferencia la gingivitis de la periodontitis?
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