- Temblar tiene muchas causas: desde el frío hasta una intoxicación
- Inofensivas: frío, emoción, edad
- Graves: intoxicación, dolor, fiebre: en ese caso, acude de inmediato al veterinario
Temblar suele ser inofensivo: pero detrás también puede esconderse una causa grave. Aquí tienes las 13 razones más frecuentes de un vistazo.
1. Temblor muscular después del ejercicio
Tras un paseo largo o una actividad intensa, un perro puede temblar mientras duerme. Este tipo de sacudida se observa ya en los cachorros a partir del sexto día de vida. Los movimientos durante las fases de descanso sirven para relajar los músculos y aliviar el estrés: un mecanismo de recuperación natural.
También en estado de vigilia puede aparecer un temblor muscular pasajero después de mucho ejercicio. Si se prolonga durante más tiempo, conviene consultar al veterinario.
2. Sueños intensos
Después de un día lleno de acontecimientos, los sueños intensos pueden provocar sacudidas. Temblar mientras se duerme sirve para procesar las experiencias: algo inofensivo y normal.
3. Frío
El temblor muscular sirve para subir la temperatura corporal. En esto, el tamaño del cuerpo desempeña un papel central: los perros pequeños pasan frío mucho más rápido que los grandes. Los perros sin pelo y los que no tienen subpelo son especialmente propensos a temblar enseguida. Los chihuahuas son un ejemplo clásico. En perros sensibles al frío, un abrigo para perros puede ser de ayuda.
4. La edad avanzada
Con la edad, los perros pueden ser propensos a sacudidas musculares espontáneas. Por lo general, es una señal de artrosis: parecido a lo que ocurre en las personas.
5. Miedo
El temblor por miedo se reconoce a través del lenguaje corporal:
- Cuerpo encogido
- Orejas pegadas hacia atrás
- Cola entre las patas
- Gruñidos, enseñar los dientes (en casos extremos)
Los perros pequeños suelen ser más miedosos, porque el mundo les resulta más amenazante. Los detonantes son situaciones poco habituales, congéneres desconocidos o personas extrañas. En situaciones de miedo, mantén la calma y no muestres un consuelo exagerado: eso más bien refuerza el miedo. Los perros se guían por su persona: quien permanece tranquilo le da al perro la señal de que todo está en orden.
Los perros mal socializados muestran a menudo, incluso de adultos, estados de miedo sin motivo. La socialización temprana en la fase de impronta (hasta la semana 20 de vida) es decisiva.
6. Alegría
También con la excitación positiva los perros pueden temblar: acompañado de meneo de cola, ladridos y saltos. Si un perro ha aprendido que temblar lleva a recibir premios o caricias, puede tratarse de un "temblor artificial" aprendido.
7. Enfermedades neurológicas como la epilepsia
Alrededor del 2 % de todos los perros sufre de epilepsia. Durante un ataque epiléptico, el perro pierde el control sobre todo su cuerpo. Razas especialmente afectadas: beagle, boyeros de Berna, pastores alemanes, golden retriever, labrador. La epilepsia no tiene cura, pero con medicamentos se puede reducir notablemente el riesgo de ataques.
Un ataque epiléptico transcurre en tres fases:
- Fase 1: inquietud, aumento de la salivación, vómitos, aullidos
- Fase 2: calambres musculares marcados, posible pérdida de conocimiento
- Fase 3: sacudidas que van remitiendo, tambaleo, confusión, posible pérdida del control de vejiga e intestino, a veces mucha hambre y sed
8. Torsión de estómago
En una torsión de estómago, el estómago gira sobre su propio eje longitudinal. Los perros grandes se ven afectados con mucha más frecuencia que los pequeños. Razas especialmente expuestas: setter irlandés, gran danés, dóberman.
Una torsión de estómago puede acabar siendo mortal con rapidez si no se trata. Síntomas: dolor fuerte, shock, vientre hinchado, problemas circulatorios, inquietud, arcadas sin vomitar. Ante la primera señal, acude de inmediato al veterinario.
9. Moquillo
El moquillo es una enfermedad vírica poco frecuente, pero peligrosa: hoy en día se puede prevenir bien con la vacunación. Ataca el sistema nervioso, las vías respiratorias y el tracto gastrointestinal. Posibles síntomas acompañantes: ataques convulsivos, daños cerebrales, diarrea, vómitos, dificultad para respirar, fiebre, falta de apetito, secreción nasal, parálisis, tos. La transmisión se produce a través de los excrementos o la saliva de animales infectados: a menudo termina de forma mortal. Ante la sospecha, acude de inmediato al veterinario.
10. El síndrome del temblor de los perros blancos
El síndrome del perro blanco tembloroso (White Dog Shaker Syndrome) es una enfermedad hereditaria que, como dice su nombre, solo aparece en perros blancos. Especialmente afectados: West Highland White Terrier, caniche, bichón maltés. Síntomas: temblor en todo el cuerpo, desorientación, movimientos oculares rápidos. El tratamiento es con medicamentos: a veces los síntomas desaparecen, a veces es necesario un tratamiento de por vida.
11. Intoxicación
Una intoxicación puede atacar todo el cuerpo. Posibles síntomas acompañantes:
- Diarrea
- Vómitos
- Calambres abdominales
- Fiebre
- Salivación abundante
- Problemas cardiocirculatorios
- Dificultad para respirar, inquietud, así como sangre en los excrementos y en el vómito
Las plantas silvestres tóxicas, pero también alimentos como las uvas, el chocolate, la cebolla, los edulcorantes o el alcohol pueden provocar síntomas de intoxicación. Más sobre esto: Qué no pueden comer los perros. Ante la sospecha de intoxicación, acude de inmediato al veterinario.
12. Insuficiencia renal
La insuficiencia renal se acompaña de síntomas como vómitos, diarrea y apatía: en este proceso pueden ir apareciendo cada vez más episodios de temblor. También enfermedades neurológicas como las hemorragias cerebrales, los ictus, los golpes de calor o los traumatismos craneales pueden provocar temblores. El riesgo de muchas de estas enfermedades aumenta con la edad.
13. Dolor en general
Cualquier tipo de dolor puede provocar temblores: sobre todo en caso de dolor abdominal. Cuando el temblor aparece combinado con diarrea, vómitos, fiebre, debilidad o apatía, es necesaria una visita pronta al veterinario.
Importante: distinguir el temblor de los calambres. Durante un calambre, el perro está ausente y ya no tiene control sobre su cuerpo: los calambres pueden durar varios minutos. En el temblor, en cambio, el perro sigue respondiendo a estímulos.
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Pregunta 1 de 3¿Cómo distingues un temblor inofensivo de una emergencia?
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